Reynosa, Tamps., 20 Ago (Notimex).- “Delta” es un perro pastor alemán, perteneciente a la unidad canina de la Policía Federal, en donde tiene la tarea de buscar y localizar artefactos explosivos, así como armas de fuego.
Su manejador, un agente de la corporación, quien por razones de seguridad sólo se identificó con el nombre de Raúl, mencionó que desde hace siete años “Delta” forma parte de las unidades caninas policiales de la Policía.
Apuntó que el can, de siete años de edad, es un experto en la búsqueda y localización de artefactos explosivos y armas, tarea para la que fue adiestrado en la Ciudad de México.
Señaló a Notimex que desde finales del año pasado, arribó “Delta” a Reynosa, ciudad en la que años atrás ya había laborado, junto a su manejador.
“Esta unidad ya había estado aquí, pero también los canes se rolan y se fue a otros estados y a la Ciudad de México y de ahí nuevamente lo asignaron a esta plaza”, dijo.
Resaltó que esta unidad, quien cuenta con un agudo olfato, ha logrado detectar artefactos explosivos, trabajo que le ha permitido salir ileso y salvaguardar la integridad de muchas personas.
El entrevistado mencionó que “Delta” se desplaza por diferentes puntos de revisión, entre los que destaca el aeropuerto de Reynosa “General Lucio Blanco”, las garitas de los tres cruces internacionales, puestos de control y en los lugares que sea requerido o que exista la amenaza de armas o artefactos explosivos.
Refirió que antes de trabajar con este tipo de perros se requiere realizar todo un proceso de sociabilización, enseñanza, paciencia y dotación de biológicos, así como de estímulos.
“Estas unidades caninas permanecen con una sola persona, junto a su manejador forman un binomio, ya que no se recomienda que se realicen cambios constantes de manejador, porque los perros se desconciertan ante las diferentes actitudes, carácter y tono de voz de quien los maneja”, dijo.
Destacó que previo a que empiecen a laborar como unidades caninas policiales, se incorporan a un proceso de sociabilización que se denomina “binomio canofilo” en donde ambas partes, manejador y perro, se conocen y reconocen.
El agente de la Policía Federal comentó que las unidades caninas, reconocen la voz de mando de su manejador, ya que no cualquiera puede darles ordenes, pues entrarían en confusión y desconcierto.
“Los perros se pueden confundir en cuestión de minutos, por eso siempre son manejados por una misma persona, ya que el animal percibe el estado de ánimo y la adrenalina que tenga la voz de mando y para evitar descontrolarlos, operan siempre en parejas”, dijo.
Señaló que “Delta” empezó a trabajar desde los seis meses de edad, pues desde su nacimiento fue entrenado para pertenecer a las filas de la Policía Federal.
Recordó que algunas unidades caninas que laboran en la corporación policial son donados por la Embajada de Estados Unidos y llegan ya capacitados y entrenados para empezar a trabajar.
Precisó que para poder desarrollar su trabajo, es necesario darles una alimentación adecuada, así como aplicar sus cuidados diarios y una constante hidratación para evitar que se agote.
“Todos los días se alimenta de croquetas, además de suficiente agua, se le aplican vacunas dependiendo la temporada del año para que no se enferme, se baña y se le quita el pelo muerto”, dijo.
“Delta” a quien su manejador describe como un perro obediente, cariñoso, juguetón y sociable, se ha tenido que adaptar a las altas temperaturas que se registran en esta zona, en donde se superan los 40 grados centígrados.
Precisó que además de las altas temperaturas, estas unidades caninas se tienen que adaptar a diversos ruidos, la gente, las alturas, la oscuridad y a cualquier tipo de circunstancia que les permita realizar su trabajo sin ningún temor.
“Los manejadores tenemos la obligación de cuidar a este tipo de unidades pues antes de ingresarlos a una búsqueda tenemos la obligación de verificar que no existan factores de riesgo, ácidos, químicos o alguna situación que los ponga en riesgo o les cause alguna herida o lesión”, dijo.