febrero 25, 2024
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agosto 23, 2017 | 626 vistas

Rebeca Maldonado.-

Amy May Shead, una joven productora de 29 años, quedó en silla de ruedas por comer nueces. Amy era alérgica, y a pesar de que le aseguraron que la comida no llevaba nueces, bastó un solo bocado para que causara una terrible reacción en su cuerpo.

Todo sucedió en 2014, cuando Amy estaba de vacaciones en Budapest, Hungría, la joven fue a comer a un restaurante y al pedir su orden preguntó a los encargados si la comida llevaba nueces, advirtiéndoles de su alergia, ellos aseguraron que no, pero apenas probó su platillo sufrió un paro cardiaco.

La reacción del cuerpo de Amy era tan seria que ni dos inyecciones de epinefrina pudieron contenerla.

La chica estuvo privada de oxígeno por seis minutos, en seis minutos su vida daría un tremendo giro, pues sufrió daño cerebral y los médicos daban pocas esperanzas a la familia de que Amy se recuperara.

Contra todo pronóstico, la mujer sobrevivió, pero ahora estaría en una silla de ruedas, con su cuerpo paralizado y sin poder hablar o comunicarse de ninguna manera.

La familia Shead, decidió difundir el mensaje a través de la historia de su hija y alertaron de las consecuencias de comer nueces y además iniciaron una campaña para que estas se prohíban en vuelos comerciales.

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