Mauricio Zapata/ Gregorio Aguilar
Cd. Victoria, Tam.- La crisis económica, los problemas de inseguridad y el crecimiento de las tiendas de conveniencia han venido a terminar con las llamadas “tiendas de la esquina”.
Pero no solo este tipo de negocios, que por lo general están ubicadas en las colonias y barrios de la ciudad, está en “peligro de extinción”, sino otro tipo de giros, como las papelerías, las fruterías y hasta tlapalerías, entre otros, también han ido desapareciendo.
Por un lado las tiendas de conveniencia; por otro, el auge de los supermercados; y en otra vertiente, el alza de precios, todo ello está generando que las tiendas de abarrotes estén cerrando.
Este tipo de negocios, a los que también se les conoce como “changarros” y que son, en muchos de los casos”, establecimientos que vienen de tradición familiar, han ido a la baja.
De acuerdo con estadísticas del Inegi, en Tamaulipas existían en el 2007, 648 mil; sin embargo, para mediados del 2015, según la Secretaría de Economía, había en la entidad solo 222 mil, es decir, en ocho años las famosas tiendas de la esquina han ido cerrando hasta en un 60 por ciento.
Carlos Antonio Estrada tiene 25 años con la tienda “Súper Charly”, está ubicada en la Unidad Modelo de Ciudad Victoria, hace un año instalaron un Oxxo y sus utilidades han bajado hasta en un 40 por ciento.
“Sí, esto me ha venido a dar en la torre, ya no vendo igual, no sé por qué, pero la gente prefiere ir al Oxxo que a mi tienda, que ya es tradicional, antes vendía diariamente hasta mil pesos, hoy apenas junto los 600”, dijo.
Señaló que ante esta situación ha tenido que “echar a volar la imaginación”, es decir, ofrecer otras cosas que no ofertan en las tiendas de conveniencia y de esa manera poder sucumbir esta situación.
“Pues vendo artículos de fayuca, nunca falta la piñata y vendo los regalitos para los niños, vendo tortilla y huevo a granel, dulces de los de antes y hago promociones que no hacen en esas tiendas y de esa manera me he podido sostener”, explicó.
Para otros pequeños empresarios, los supermercados les han venido a “fastidiar, y es que la gente ya ni por el kilo de huevo viene”.
Arturo Ornelas, propietario de “Súper Bien” de la colonia Pedro Sosa, explicó que desde el auge de los supermercados en la Capital, sus ganancias han venido a menos; sin embargo, la gente de la colonia en donde tiene su establecimiento aún es muy tradicionalista.
Lo anterior ha propiciado que los dueños de “changarros” hayan tenido que buscar otras opciones, entre ellas, la de buscar un empleo, o tener que emigrar a otra ciudad en busca de otras opciones laborales para poder subsistir.