El humor social

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Enrique Diez Piñeyro Vargas

El 2020 quedará marcado en la historia como el año en el cual se situó la prueba más grande de sobrevivencia, empatía y amor al prójimo, a toda la humanidad. Un año que será testigo del antes y después en la vida de generaciones completas, un mundo que se paralizó a consecuencia de una crisis sanitaria que no respeta fronteras, religiones, razas, ni clases sociales.

Si a esto podemos agregar la crisis económica que atraviesa el país, los índices delictivos al alza y los gravísimos problemas de desigualdad, tenemos que padecer la actuación tan triste y mediocre de nuestros gobernantes. Es increíble que estas personas que ostentan posiciones de mando no sean capaces de estar a la altura de los tiempos que enfrentamos.

Tenemos un Presidente de la República completamente rebasado, perdido en su mundo, incapaz de comprender los alcances de esta crisis y preocupado únicamente por su popularidad. Una persona que sigue anclado en el pasado, no asimila el presente y mucho menos contempla el futuro. México cuenta con un Presidente que está muy lejos de asumir la responsabilidad de Jefe de Estado, que sigue comportándose como líder de un partido político opositor, y que está muy lejos de inspirar liderazgo, certeza y rumbo.

¿Y en Tamaulipas? Lo hemos mencionado en otras ocasiones y no nos cansaremos en señalarlo. Se cuenta con un gobernador que no termina de entender el papel que le toca desempeñar y continúa con esa actitud de soberbia y bravuconería. Un personaje que está más ocupado en defenderse de múltiples señalamientos y por consecuencia no le alcanzará el tiempo que le queda al frente del Gobierno del Estado para dejar un legado o una obra cumbre que sea reconocida.

Será recordado como el gobernante que invirtió su tiempo a confrontarse en lugar de hacer un gobierno eficaz, dotando de obras trascendentes a su estado en base a gestiones y buen oficio político. En lugar de eso, han transcurrido cuatro años completos culpando de todo al pasado, peleado con el Gobierno federal y preocupado únicamente por los procesos electorales, en los cuales sí emplea recursos sin importar lo que cueste.

Pero existe algo muy importante que este tipo de gobernantes no han tenido la capacidad de medir y mucho menos entender, cuando pierden toda proporción de su entorno, eso es: el humor social. Así es, estas personas no han sido capaces de visualizar las repercusiones en una sociedad cuando el ciudadano se cansa de ver a sus gobernantes ocupados en todo, menos en lo que en realidad deberían de atender.

Tamaulipas cuenta con una sociedad que está muy atenta a todo lo que acontece y será muy difícil que estas personas tan nefastas y nada preparadas para gobernar vuelvan a engañar con sus delirios de grandeza y sus promesas de cambio. Lo único que han demostrado es ineficiencia para ocupar una responsabilidad de mando, pero eso sí, una enorme habilidad en el arte de la rapiña, lo cual es entendible cuando conocemos sus orígenes.

El humor social se percibe en el día a día con la gente. Son los ciudadanos quienes se manifiestan y están hasta la madre cuando un gobierno es incapaz de responder a sus necesidades. La gente se cansa de ver a gobernantes en shows mediáticos, mientras la ciudad no cuenta con agua, las vialidades están destrozadas, áreas verdes abandonadas, calles oscuras por falta de atención al alumbrado público, la delincuencia ganando espacios en las colonias, un servicio de transporte público colapsado, o la falta de apoyo a los pequeños y medianos empresarios ante esta crisis económica.

Ahora que se avecinan los tiempos electorales debemos de estar muy al pendiente del comportamiento de los gobiernos y no permitir que se quiera lucrar con los programas asistenciales y, sobre todo, estar muy atentos que se quiera usar como un recurso electorero el delicado tema de las vacunas contra el Covid-19.

Fue el comunicador Víctor Trujillo, interpretando el personaje de Brozo, quien en su programa El TeneBrozo que se realiza a través de YouTube, haciendo alusión a este tema le manifiesta abiertamente al presidente López Obrador: “Acuérdate Andrés, no eres dios, no eres el hijo del hombre, eres un pinche Presidente, que, o nos sirve, o no sirve pa’ni madres”.

Durante estos días decembrinos haremos un receso en este espacio de expresión, no sin antes expresar mi eterno agradecimiento por dedicar su tiempo en leer estas colaboraciones semanales. Deseo que estos días sean de reflexión, pasar tiempo de calidad en compañía de la familia cuidándonos mucho y recargar energías, para empezar con toda la actitud el año 2021.

Este 2020 fue un año muy difícil para todos, confío en que el próximo año vengan cosas mejores. ¡Les deseo lo mejor y que tengan una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo!

“Un estadista que ignora la forma en que se originan los acontecimientos es como un médico que no conoce las causas de las enfermedades que se propone curar.”: Polibio.