¿Qué se juega Tamaulipas en esta elección?

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Enrique Diez Piñeyro Vargas

Gracias a los medios de comunicación, las redes sociales y ahora que se encuentran en marcha las campañas políticas de las y los candidatos a diversos cargos de elección popular en todo el territorio nacional, la inmensa mayoría de los ciudadanos tenemos acceso a conocer que el próximo domingo seis de junio se celebrarán las elecciones.

En el caso muy particular de nuestro estado, considero que es de suma importancia tener conciencia de todo lo que estará en juego y cuáles son los cargos de elección popular que se renovarán, pero sobre todo, lo que cada uno representa. En Tamaulipas se elegirá a los representantes en la Cámara baja de cada uno de sus nueve distritos electorales federales. Así mismo, se renovarán las 43 alcaldías y el Congreso local, los cuales serán tema de análisis para la siguiente colaboración.

Revisemos en esta primera parte el contexto nacional. Sabemos que la Cámara baja renovará a sus 500 diputados federales; 300 de mayoría relativa y los 200 restantes por la vía de la representación proporcional o plurinominal. Debemos de estar muy conscientes del papel tan trascendental que jugará en los próximos tres años la legislatura que llegue a conformarse.

Aquí se pondrá en juego si el partido gobernante conserva su actual mayoría parlamentaria, la cual le ha permitido hacer y deshacer a su antojo todo lo que se les viene en gana, o, en lugar de eso, las fuerzas políticas opositoras son capaces de ganar con argumentos y campañas de altura los espacios que le permitan convertirse en un contrapeso real como le corresponde al Poder Legislativo. Hoy en día la oposición en conjunto da risa, ocupa darse a la tarea de convencer en cada uno de los distritos al votante y acceder a la cámara con una representatividad mayoritaria ganada en las urnas.

Analizando específicamente a Tamaulipas, recordemos que de acuerdo a los resultados de la última elección y sus acomodos durante la actual legislatura, seis distritos fueron ganados por la coalición MORENA-PT-PES, los tres restantes la coalición del PAN-PRD-MC, y agregando dos diputaciones por la vía plurinominal, que corresponden a MORENA y el Partido Revolucionario Institucional, respectivamente.

Sabemos que los nueve diputados federales tamaulipecos electos por el principio de mayoría relativa han brillado por su ineficacia para conseguir recursos, obras y beneficios para nuestro estado. Únicamente han atendido la agenda legislativa que sus partidos políticos les dictan, olvidándose por completo de sus obligaciones de representar a la población de su distrito y ser gestores permanentes. A pesar de esto, casi la mayoría de los antes mencionados buscarán reelegirse en su cargo para un nuevo periodo de tres años. ¡Increíble!

Como una honrosa excepción, tenemos a la abogada Mariana Rodríguez Mier y Terán. Mariana es una destacada mujer tamaulipeca y actual diputada federal plurinominal por el PRI, correspondiente a la segunda circunscripción. Aunado a su gran desempeño como gestora de apoyos alimentarios y educativos, ha sido la única representante por Tamaulipas que en numerosas ocasiones ha levantado la voz con sus intervenciones en la máxima tribuna de la nación y en el seno de las comisiones con argumentos sólidos, planteamientos estructurados y presentando puntos de acuerdo apegados a la legislación vigente, ante tanta atrocidad que los incondicionales al Poder Ejecutivo federal han aprobado, al contar con la aplanadora legislativa de Morena y sus partidos satélites aliados.

Es importante conocer quiénes son las y los candidatos en nuestro respectivo distrito electoral federal. Analicemos el perfil, su preparación académica, sus conocimientos en materia legislativa y, sobre todo, el motivo por el que aspiran a contender por un cargo de elección popular con características tan específicas. Así mismo, analizar que sus propuestas de campaña tengan viabilidad y no transiten prometiendo cosas que no les corresponden.

Tamaulipas requiere de diputados federales que se comprometan a gestionar y atraer recursos económicos que permitan ser el detonante en obras de infraestructura y programas encaminados al desarrollo. Deben de olvidarse de colores partidistas y trabajar en conjunto, tocando las puertas que sean necesarias para lograr que en el presupuesto federal se contemplen recursos directos de inversión a nuestro estado.

Si tienen la oportunidad de platicar con las y los candidatos en sus respectivos distritos, pregúntenles si saben dónde está la Ciudad de México, si saben qué es San Lázaro, y si mínimo conocen cuántos artículos tiene la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Evitemos que sigan llegando a la Cámara de Diputados personajes como Sergio Mayer, Ernesto D’Alessio, Silvia Pinal, Carmelita Salinas o La Tigresa. Ser diputado federal debe de ser algo serio. Que no se confunda que por ser una representación popular se dé espacio a que lleguen actores de telenovelas, gruperos, ex futbolistas o ex boxeadores.

En conclusión, la próxima Legislatura federal tendrá en sus manos el otorgarle continuidad a las ocurrencias de un partido gobernante sin contrapesos, o bien, contar con el equilibrio de las fuerzas políticas opositoras que eviten se sigan cometiendo excesos, que nada bueno han dejado en estos casi dos años y medio de la actual administración pública federal. Para que eso suceda, los partidos opositores deben de comportarse a la altura, contar con gente preparada y olvidarse de las ocurrencias por cuestiones de popularidad.

“El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres”: Platón.