Peor el remedio que la enfermedad

0
112
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Clemente Castro González.-

Confiamos en que prive la cordura y que no se quiera ganar en la mesa lo que no se obtuvo en las urnas, durante las elecciones del pasado domingo.

Sería un atentado a la voluntad de los ciudadanos y a la democracia tratar de torcer los resultados que se dieron durante los comicios, y que están documentados en las respectivas actas levantadas al término de la jornada electoral en las casillas.

Lo decimos porque, luego de varias horas de permanecer mudos, al conocer las cifras que arrojó la votación, la dirigencia del Partido Acción Nacional (PAN) dio señales de vida solo para echar a andar una estrategia que, en esencia, pone en duda los números que arrojó la elección.

Esperemos que no se trate de maniobras orientadas a reventar, a como dé lugar, los triunfos que ya están perfilados.

Confiamos en que en realidad tenga sustento lo que señalan desde el panismo y no se trate  de grilla barata que empañe la participación de los electores, al poner en poner tela de juicio su expresa voluntad.

Y es que si se trata de operativo para “orientar” a los electores antes y durante los comicios, tendrá que verse que fue el partido en el gobierno y funcionarios los que recurrieron a prácticas del pasado a favor de sus candidatos.

Incluso, un ex funcionario de Salud, al que premiaron con la candidatura a la presidencia municipal de Aldama, se le señaló en calidad de mapache y repartidor de despensas.

Se trata del doctor ALEJANDRO GARCÍA BARRIENTOS, al que nadie se atrevió a tocar, judicialmente hablando y pese a las evidencias, ni con el pétalo de una rosa.

En realidad las trapacerías fueron múltiples, por ejemplo el generoso obsequio de tinacos en zonas habitacionales densamente pobladas en la Ciudad Capital y ni qué decir de la entrega de materiales para construcción.

De la bajada de dinero para la compra de votos, según esto, se dio del lado panista y de parte de  morenistas que tuvieron el modo.

Por supuesto que se vale interponer recursos jurídicos si se detectan irregularidades, porque, al fin y al cabo, de lo que se trata es que cada victoria que se obtenga sea legítima y limpia.

Veremos a dónde conduce la demanda de Acción Nacional para que se abran los paquetes electorales  y se recuenten los votos.

Es más probable que aumenten la diferencia de los virtuales ganadores a que se eche abajo un triunfo.

Al respecto, nos acabamos de enterar que, en Matamoros, el ganador de la contienda a la alcaldía, MARIO LÓPEZ HERNÁNDEZ, rebasó los cien mil votos obtenidos, al hacer el recuento. La referencia es que antes de eso no había llegado a dicho número y sobrepasó por un amplio margen a su más cercana contendiente, la panista IVETT BERMEA.

La victoria de EDUARDO GATTÁS BÁEZ, en el Ayuntamiento capitalino, igual podría abultarse en lugar de disminuir.

De ahí que, sin bajar la guardia, los seguidores del empresario están alertas para defender lo que parece ser cosa juzgada.

Tampoco se esperan sobresaltos en cuanto al triunfo de CARLOS PEÑA ORTIZ en Reynosa y en Madero con la reelección de ADRIÁN OSEGUERA KERNION.

En realidad el barullo empezó en Nuevo Laredo o al menos allá fue propagada la duda de parte de la dirigencia del Acción Nacional en torno a que la coalición Juntos Haremos Historia había “dobleteado” a la hora del conteo de votos.

Sobre el tema, en la colaboración anterior señalé  que era poco probable que se hubiera metido mano  para hacer “travesuras” y dobletear votos a favor de la causa morenista y en perjuicio del PAN. Eso sería por demás burdo.

La otra posibilidad, es que los escrutadores y presidentes de casilla cometieran pifias al momento del conteo de los sufragios y sumaran dos votos de una misma papeleta por el hecho de que el elector cruzó un par de logotipos de los partidos coaligados, entiéndase Morena y PT.

Eso tampoco tiene lógica, debido a que se capacitó a los escrutadores y al  presidente de casilla para que tuvieran claro los casos en que se tenían que anular los votos y aquellos que sí eran válidos. Se les precisó que si el ciudadano optaba por la coalición y marcaba dos logotipos únicamente se contabilizaba un voto a favor del candidato.

Simple: la papeleta es una y por tanto, cualquier funcionario de casilla con tres neuronas lo pudo resolver bien.

De cualquier manera habrá que esperar qué es lo que deriva de esta situación…

Por cierto, mal punto el de los encargados de la estructura partidista que estuvo vigilando los comicios enviados por el albiceleste, al portar un pin de Acción Nacional.

Según esto en el Ietam les dijeron que sí se podía traer ese objeto…

 

AL CIERRE

En entrevista con representantes de medios de comunicación, el mandatario FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA sostuvo que la elección se llevó a cabo de manera tranquila.

Sin duda que así fue y se espera que no vaya empañarse lo que se dio el domingo.