Acercamiento a la clase media

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Héctor  F. Saldívar  Garza

Un término que ha provocado mucho ruido en los últimos días es “la clase media” a quienes el Presidente de la República ubicó como aspiracionistas, sin valores morales y egoístas; y que como está resultando común en sus expresiones, múltiples medios informativos consideraron inapropiado el enfoque que le imprimió, criticando su proceder, en virtud de que un gran sector de ella votó por él para que llegara a la presidencia de México, sin embargo posteriormente el primer mandatario realizó aclaraciones al respecto, para su adecuada comprensión.

Continuando el acercamiento al tema, enseguida reflexionaré en torno a este  vocablo, con el objetivo de que quede debidamente asentada  su concepción en el lector. Todo ello, por tratarse de un asunto de actualidad y en virtud de que no estoy del todo convencido que la sociedad en lo general  tengamos claro en nuestra mente a qué concretamente se refieren al aludirlo.

Las sociedades, como bien se sabe, a través de la historia se han organizado en sistemas económico-político- sociales. El primero de ellos se denominó “comunismo primitivo” y se aplicó en la Edad de Piedra aproximadamente en los siete mil o seis mil años antes de Cristo. En esta época, de acuerdo a estudios realizados, se afirma que los grupos humanos que convivían mediante agrupamiento de tribus, realizaban actividades productivas organizadas como la caza y pesca, por parte de los hombres; y la recolección de frutos unido al cuidado del hogar y la familia, era asunto de las mujeres. Los bienes recuperados, al final de las actividades, eran repartidos proporcionalmente entre los integrantes de la comunidad.

Su forma de vida era errante, y en la medida que se dio la sedentarización,  empezó a practicarse la agricultura y ganadería; asimismo se fue manifestando el sistema denominado esclavismo, donde se empezó a observar la existencia de dos clases sociales: el amo y el esclavo.

El primero de ellos tenía propiedad sobre el otro, y esto fue consecuencia de haberlos sometido en luchas que se establecieron por intentar disponer de espacios más grandes de territorio, o la pretensión de poseer tierras más productivas, que brindaran mejores condiciones para las actividades productivas a las que se dedicaban.

 

El siguiente sistema fue el feudalismo, que consistió en el apoderamiento de grandes extensiones de tierra denominadas feudos, por parte de señores nombrados feudales, lo cual era cedido a quienes seleccionaban por ser consanguíneos,  o bien por acciones realizadas, consideradas importantes por el poder político existente; dándose con ello al discurso del tiempo, la reproducción de las clases sociales.

El otro sector social que le servía a los señores feudales se llamaban siervos o vasallos, quienes les trabajaban las tierras y los atendían cumpliéndoles como servidumbre.

Hasta ese momento no existió la clase media, y de acuerdo con múltiples historiadores, durante varios siglos se estuvo operando de esta manera, pero al devenir del tiempo surgieron personas de los grupos operativos, que empleando materias primas de la zona donde vivían y su ingenio, generaron arte manifestado en objetos, los cuales primero fueron de piedra, posteriormente de  madera y tiempo después de fierro o acero, que al concluirlos los trasladaban a los caminos vecinales cercanos al feudo y los ofrecían en venta. Quienes realizaban esta tarea se llamaban artesanos. Finalmente surgen los comerciantes, que establecieron negocios para ofrecer estas mercancías; y ambos, en los lugares de vendimia constituyeron los burgos, que fueron la antesala de las ciudades.

Posteriormente esos conglomerados se fueron paulatinamente uniendo, para constituir tiempo después una nueva clase social denominada burguesía.

Este conjunto social empezó a competir con la nobleza dirigente mediante un gran esfuerzo, recibiendo el apoyo de las mayorías ciudadanas, sobreponiéndose a quienes básicamente en razón a su origen lograban sus anhelos.  Los cambios no se manifestaron rápido, ya que fue un proceso complicado, pero que por fortuna recibió el respaldo de la propia sociedad europea, mediante las acciones realizadas por múltiples próceres destacados en el arte, la literatura, la ciencia, la tecnología y otras actividades, entre fines del siglo XVII y el XVIII, durante ese periodo denominado “el siglo de las luces”.

Algo de lo más trascendente en cuanto a las clases sociales fue experimentado por la sociedad europea con la Revolución Industrial, la cual inició en los años sesenta del siglo XVIII, en Inglaterra, y su impacto se dejó sentir en el mismo siglo extendiéndose a toda Europa.  Pero el movimiento transformador que agotó a la nobleza se definió concretamente con la Revolución Francesa en 1789,  manifestándose posteriormente solo dos clases sociales: la constituida por siervos y vasallos y la naciente burguesía.

El trabajo realizado por esta nueva clase social, empezó pronto a ser significativo, al presentarse una gran transformación que poseía sabia del siglo de las luces, en el ámbito literario, contenido de la Revolución Industrial en lo tecnológico, y principios de la Revolución Francesa en las ciencias sociales y el humanismo en lo general.

Sin embargo, la clase media que fue realmente transformadora y pudo romper la estructura de la nobleza, continuó su accionar capitalista para crecer, pero básicamente en lo material, negándose a apoyar la continuación del proceso desarrollista para todos; alojando a la clase baja en la mediocridad, e incluso promoviendo con sus excesos que esta se multiplicara.

Eso generó que las ideas del comunismo prendieran, pero no lo suficiente para establecerse en todo el orbe como se pretendía.

Quienes constituyeron la Clase Media en el siglo XX, y que sigue siendo la actual, principalmente provienen del estudio, trabajo y creatividad; y aun visto deteriorado su presente, todo indica que sigue siendo la esperanza para promover transformaciones, pero esto dependerá mucho de los ajustes para bien de la sociedad en lo general, que realice el sistema capitalista y la fortaleza de nuestros dirigentes políticos, porque  han transcurrido más de dos siglos y el crecimiento del modelo neoliberal en el que vivimos no ha generado desarrollo sustentable, siendo esto consecuencia de que porta  consigo su enseñoreo, en vez de extender sus beneficios a los sectores en pobreza para retirarlos de su maligna sombra; y mientras esa semilla de egoísmo no la extraigan de su ser, el fin que le espera puede ser su propia destrucción; en cambio, si las condiciones son propicias, la Clase Media volverá pronto a impulsar la mejoría de los pueblos en América y el mundo entero.