Alza en covid, ¿de quién es la culpa?

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Mauricio Zapata

Al alguien se le ocurrió decir que, por el alza en casos de covid en Tamaulipas, la entidad pasó a “semáforo rojo”.

El comentario se viralizó y comenzaron las especulaciones, las falsas fotos, las falsas estadísticas y las falsas noticias.

Eso fue el jueves a medio día, y ninguna autoridad dijo nada, salió a dar la cara o bien, mandar aunque sea un escueto tuit aclarando.

Para empezar, salvo ayer y cuando se dio la marcha a favor de Cabeza de Vaca, el estado ha manejado colores de semáforos. Acuérdense que en su obsesión por no parecerse en nada al Gobierno federal, le cambiaron de nombre a las cosas:

En vez de semáforos, usan fases de reactivación. Y según los decretos desde el 30 de enero hasta el 15 de junio, las cosas se mantenían igual.

Pero necios unos, seguían asegurando sus colores y que la entidad había bajado a rojo. Y tercos otros, no salían a desmentir abonando al vacío de información que, en estas circunstancias, es necesario aclarar antes de que la bola de nieve crezca.

Incompetentes como siempre, el área de comunicación de la Secretaría de Salud dejó crecer la maldita bola hasta que hizo chusa y fue, un día después que emitió un boletín (mal redactado, por cierto), en donde dijo “somos color naranja”.

Eso ya quedó aclarado.

Pero en medio de esa vorágine, aseguraron que dos bailes el pasado fin de semana había sido el detonante de los contagios. No quiero asegurar que eso no sea cierto, sin embargo, si alguien se enfermó en esos eventos, se le va a manifestar dos semanas después.

Eso tampoco lo aclaró la Secretaría de Salud.

Lo que sí es un hecho, es que en dependencias del gobierno de Tamaulipas sí hay un brote fuerte y eso se está dando… sí… dos semanas después de los cierres de campaña, a los cuales, cientos de burócratas fueron llevados. A algunos a la fuerza y otros por propia voluntad.

Nadie hizo caso en ese momento. Al contrario, presumieron la gran cantidad de personas que los “apoyaron”. Presumieron, pues, “el músculo político” y ahí están las consecuencias; ese músculo terminó enfermo.

¿De quién es la culpa?

De todos. Unos por confiados, porque creyeron que con el proceso de vacunación todo iba a mejorar. Que por el hecho de que las autoridades decretaran que todo estaba mejorando, el virus ya se había ido. Que por el hecho de que la gente se congregara en mítines políticos, el covid ya se había ido de la entidad.

No fue así, y ya está presente esa tercera ola que muchos creyeron ya no se iba a dar.

La culpa es de todos.

Unos (autoridades) por mandar malas señales.

Otros (población) por percibir mal esas señales.

Por lo pronto, estamos en semáforo anaranjado, y está latente el riesgo de volver el confinamiento total.

No queda de otra, cuidémonos nosotros, no esperemos que lo hagan las autoridades.

EN CINCO PALABRAS.- Pero las fiestas bien divertidas.

PUNTO FINAL.- “Quieren tapar el sol con un semáforo”: Cirilo Stofenmacher.

Twitter: @Mauri_Zapata