Confunden lucha con pelea

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Mauricio Zapata.-

La sesión de ayer en el Congreso del Estado quedó enmarcada como histórica. Y no por lo que se aprobó o por el debate que se haya dado, sino por una simple votación.

Sí… por una simple votación.

Lo anterior establece lo que se dará en la legislatura durante toda la gestión. Y todo porque las dos bancadas mayoritarias carecen de algo, también muy simple: capacidad de operación para lograr consensos.

Y es que por primera vez en la historia del Poder Legislativo hubo un empate en el número de votaciones, lo que provocó que se repitiera la votación, la cual quedó otra vez en empate (18-18).

Tuvo que dar su “voto de calidad” el presidente de la Mesa Directiva, para que, al final, fuera rechazada la iniciativa presentada por los panistas.

Se trataba de un exhorto… un exhorto más, en esta ocasión al Gobierno federal. El tema es lo de menos.

Porque resulta que tanto panistas como morenistas no ven el fondo de lo planteado, sino quién lo presentó.

Y como lo había hecho la bancada de Acción Nacional, los de Morena lo rechazaron. Esto nos deja en claro que ni uno ni otro cederán.

Que no les importa el bienestar de los tamaulipecos en general, sino el poder por el poder. La pelea por la ideología y los colores partiditas.

Fueron dos documentos que la bancada de la 4T no quiso avalar.

Insisto, lo hicieron, no porque crean que los exhortos sean malos, sino porque defienden lo indefendible. Porque no se sientan a dialogar; porque no pueden dar un sí a alguien que no es de su misma camada.

Los panistas, por su parte, se han vuelto victimas de lo que ellos mismos hicieron durante la 63 y 64 legislatura, cuando ellos eran mayoría y no aceptaban, bajo ningún argumento, que alguien más tuviera oportunidad de legislar por la gente.

Lo criticaron tanto, cuando, durante la hegemonía priista, los tricolores hacían lo propio. Hoy fueron víctimas de su papel opositor.

En el Congreso del Estado de hoy no hay operadores políticos que busquen construir, o al menos, negociar (políticamente hablando) un tema que puedan beneficiarse todos.

Pero los de Morena no aceptan argumento alguno. Y peor aún, ignoran los protocolos parlamentarios, y carecen también de asesores en la materia que les digan cómo es el trabajo legislativo.

Las peleas apenas empiezan. Los debates no tienen altura y se espera que sean muchísimos los desencuentros.

Pero eso es lo que la población decidió el seis de junio. Un parlamento pobre entre dos mayorías que no saben hablar y que confunden la lucha con la pelea.

EN CINCO PALABRAS.- Dicen que vienen cosas peores.

PUNTO FINAL.- “La mona, aunque se vista de seda, chaira se queda”: Cirilo Stofenmacher.

Twitter: @Mauri_Zapata