Los morenos / Xico / El Truco

0
87
Azahel Jaramillo H.
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Azahel Jaramillo H.-

En estos días finales de noviembre los morenistas  tamaulipecos no andan contentos… lo que sigue: súper-contentos. Y tienen sus razones: le fue bien al presidente López Obrador en su visita a Estados Unidos, ven que se fortalece la 4T y andan muy entusiasmados con el proceso de definición de la candidatura de Morena a la gubernatura de Tamaulipas.

En ese sentido, la militancia de Morena nos dice: “En nuestro partido trabajamos para llevar los ideales de la Cuarta Transformación a todos los rincones del estado, desde Nuevo Laredo hasta el puerto de Tampico”.

Puntualizan que en tierras tamaulipecas Morena cuenta en sus filas con un verdadero morenista, un hombre honesto y trabajador que no tiene relaciones peligrosas con gente nefasta”.

Y nos dejan muy en claro: “Periodista, entre los cuatro aspirantes seleccionados a la gubernatura por Morena, contamos con el colaborador más cercano del Presidente, y se trata de una persona honesta y transparente”.

“¿Quiere el nombre del hombre? Es el tampiqueño Rodolfo González Valderrama, el más moreno de los aspirantes de Morena”, me aseguran, y dicen estar plenamente convencidos que con Valderrama tienen seguras dos cosas: la unidad al interior del partido y el triunfo rotundo en la elección del domingo cinco de junio de 2022.

Por lo que entendemos, ya para las fiestas prenavideñas, es decir por ahí del 20 de diciembre, el partido Morena ungirá al tampiqueño como su abanderado.

Dos.- Dicen los que saben que el doctor Xico González Uresti tiene contados sus días de libertad. Ayer mismo (martes 23) le llevaron una notificación de la autoridad a su casona en el ejido Rancho Nuevo. Se le requiere que explique unos asuntos de cuando era alcalde de Victoria. De la referida casona no salió nadie a recibir el documento, que –ante ello– fue pegado junto al portón.

¿Qué va a pasar con el doctor Xico? Considerando la naturaleza de las indagatorias es muy probable que decida huir para Torreón, o bien irse lejos, muy lejos, donde nadie lo encuentre. Es un capítulo más en la historia de un hombre que nunca jamás debió ser presidente municipal de Victoria. Cada día que pasa se documenta mejor el saqueo y los abusos que perpetró. Es hijo de un matrimonio de maestros. Visto está que sus papás profesores no supieron o no pudieron inculcar en él respeto alguno por los demás (burlón, como está documentado), honestidad y trabajo en beneficio de la gente. Hoy, por hoy, Ciudad Victoria todavía padece su falta de trabajo y su falta de honestidad.

Tres.- Este fin de semana, las familias de Padilla vivieron un día intenso. El día amaneció frío y acompañado de una neblina que obligó a sacar las chamarras y las botas. Y por supuesto el cafecito de olla con canela y piloncillo.

Había convocatoria para salir a cabalgar a campo abierto a apoyar el proyecto del ingeniero mantense César Verástegui El Truco, a quien se perfila para la gubernatura de Tamaulipas.

El ejido Marte R. Gómez fue el punto de reunión donde se llevó a cabo la cita entre los padillenses y la asociación Todos por Tamaulipas.

Todos por Tamaulipas invitó a todo aquel cabalgante, amante de los caballos y a todos los interesados en este tipo de eventos para que se dieran cita en ese lugar. La convocatoria los dejó sorprendidos, las familias no dejaban de llegar, eran muchos más de los que se esperaban. Se ve, se palpa en el ambiente la esperanza renovada de tiempos nuevos, de mejores tiempos para las familias.

Tanta gente a caballo llegó porque querían saludar, escuchar y apoyar al invitado especial de ese día… el ingeniero César Verástegui Ostos El Truco. Y es que los padillenses consideran que Truco es el mejor para ayudarlos a regresarle al campo su grandeza.

A los cabalgantes, El Truco no los hizo esperar, si hay algo que lo caracteriza es su respeto al tiempo de los demás, pues siempre llega minutos antes de la hora fijada.

Es evidente que la fuerza de Verástegui crece día con día, ha despertado en el pueblo la confianza de su gente, de los que ya lo conocen y de los que no; algunos de estos últimos se abrían paso para acercarse y dialogar un momento.

Ven en el “ingeniero Truco” –como muchos le dicen a un pela’o sencillo, sin poses–, que mira de frente y que cuando saluda lo hace con un buen apretón de manos que inspira confianza.

Y llegó el momento de emprender la cabalgata: entre el polvo del camino, risas, y las canciones que coreaban los vaqueros –unos bien entonados, otros no tanto– recorriendo algunos de los ejidos de Padilla de donde se iban sumando más cabalgantes. La esperanza de tiempos mejores. NOS VEMOS.