Ya eran muchos… y se embarazó la abuela

0
85
Pérez Ávila.
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Pérez Ávila

Como hongos en la sombra húmeda, brotan en la geografía con perfil de elefante, más de tres docenas de tamaulipecos, aspirando a ser considerados como seres seráficos, impregnados, grávidos, plenos de un amor tan grande por sus congéneres, al punto de aceptar ser sacrificados en el altar de la Patria. No recuerdo. No sé. No tengo idea alguna sobre el fenómeno que, a pesar de ser tan magno, no ha provocado el más mínimo de asombro en comentarista alguno. Ignoro, si la falta de interés en quienes no se dedican al análisis del asunto político, se deriva de que, con excepciones de poca monta, los interesados en sacrificarse por nosotros, no tienen relevancia, no motivan ni interesan. Lo cierto es, que no hay quien se ocupe de un hecho inédito, hasta ahora…..

Son 38 las y los aspirantes al codiciado cargo que ocupa, el acosado Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Todos por Morena.

Ahora sí, cobra vigencia, la vacilada de hace años….Tenga cuidado al circular por la vía pública….No vaya a atropellar a un candidato.

¿Por qué son tantísimos los ciudadanos registrados en el partido político en el poder? La respuesta, hasta resulta ociosa de tan insoslayable que es. Todos, consideran como ganador, a quien postule Morena en Tamaulipas. Cualquier parecido, analogía, semejanza, similitud o parecido, con la época del PRI dominante, hegemónico y, hasta descarado, es pura coincidencia.

Del grupo de asmáticos, de aspirantes a ser postulados por el partido del señor presidente, destacan cuatro damas, Olga Sosa, Maki Ortiz, Lupita Covarrubias y Carmen Lilia Canturosas Villarreal. De entre los feos, sobresalen Rodolfo González Valderrama, Américo Villarreal Anaya, Felipe Garza Narváez, José Ramón Gómez Leal, Mario López Hernández, Héctor González Garza, Ricardo Quintanilla Leal, amén.

¿Por qué son tantísimos? Si marginamos la innegable fuerza polarizante morenista, nos topamos con muchas explicaciones, algo así como 35, quizá 36. Saben que no los van a tomar en cuenta. Si no padecen algún delirio de auto-estima, se han registrado con el propósito pragmático y, hasta cínico, de rehusar a persistir, o como se acostumbra decir en la jerga política, “declinar”, para sumarse a quien sabe obtendrá la candidatura, confiando en que, su sumisión, les sea ampliamente recompensada.

Son muchos los registrados, simple y sencillamente porque se van a someter, porque confían en ser gratificados por aquel, al que se le entregan. Ni siquiera se parecen a la aventura, del Flaco de Oro, ni por asomo, “venden caro su declinación”. Se conforman con poco. No son muy ambiciosos. Cualquier cargo o encargo, les parecerá suficiente, por su decisión de sumarse al privilegiado. Espere programas.

Con un presidente culpando de todos los males que afligen y atosigan al país, al pasado reciente, repitiendo con terquedad que, ya no hay corrupción, que eso era antes, recalcando en tono obsesivo, que la impunidad ha sido desterrada de México, porque ya todo ha cambiado, con un presidente que sabe capitalizarlo todo, hasta el punto de aceptársele su astucia, es lógico determinar que su partido, Morena, tiene todo a su favor para ganar la elección en puerta, en nuestro estado.

Son cuatro feos con posibilidades: Rodolfo, Américo, Felipe y José Ramón. El póker de damas lo conforman, Olga, Maki, Lupita y Carmen Lilia. El resto va a optar por renunciar a sus aspiraciones, pero no a la gratificación.

Cuando ellas y ellos, troten, o lo hagan, a todo correr, dos, nada más, dependiendo del género, cerrarán la gran trancada, en un final de fotografía… ¿Quienes son los dos finalistas? Se acabó el espacio.