Se les acabó el corrido

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José Inés Figueroa Vitela.
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José Inés Figueroa Vitela.-

Este estado de ilegalidad, abuso, despojo, agresión, impunidad, instaurado por el PAN en Tamaulipas, tiene fecha de caducidad, y no, no va a esperar al cinco de junio, como algunos pensaban.

Otro juez federal determinó que el segundo expediente armado por el Gobierno del Estado para mantener a EUGENIO HERNÁNEZ FLORES en la cárcel también fue un acto ilegal y arbitrario.

La Fiscalía fue tan imprecisa en “sus argumentaciones” que no había forma de entrar al estudio de las acusaciones, de plano, determinó el juez.

Todo mundo se ha preguntado los últimos años, cómo es posible que el gobernador que modernizó a Tamaulipas con obras de vanguardia y una atención intensiva a todos los sectores del Estado, permanezca en la cárcel.

El caso del encierro de EUGENIO solo es un botón de muestra en el mar de los excesos de temporada; en cuanto salga de la cárcel –solo queda un expediente por resolver en el que también le asiste la razón-, todos los demás abusos caerán como desfile de naipes.

En la contraparte, adhesiones públicas en ciernes, en torno del candidato morenista a la gubernatura, acabarán de responder las dudas a quienes todavía dudan de lo irremontables que resultan ya sus ventajas de cara a la elección del cinco de junio.

La intención del voto a favor de AMÉRICO ronda el 50 por ciento, casi tres tantos a uno respecto de su más cercano competidor; una sola adhesión le significará adelantar la meta de llegar hasta el 70 por ciento de las simpatías declaradas.

Con ese nombre viene toda una generación de gente buena, solidaria, apreciada, reconocida en toda la geografía estatal, como el candidato mismo. Veremos.

Aparte: ¿A qué juega ese chiste de mal gusto llamado ALEJANDRO ROJAS DIAZ DURÁN?

Personalmente, siempre he sospechado que, desde que lo mandó MONREAL un día que no pudo venir, cuando lo nombraron representante regional de Morena, tuvo contacto con los emisarios del PAN-gobierno, entrando en tratos.

Desde el proceso antepasado, en que “metió sus narices” en Tamaulipas, se dedicó a golpetear las estructuras internas, enlodando las precampañas con descalificaciones e insultos, para mandos, cuadros y candidatos morenistas.

Sus acusaciones y epítetos, luego contra el gobernador panista, en realidad han sido vacunas mediáticas, mezclando inventos con hechos reales, para facilitar la defensa de su presunto Mecenas.

El año antepasado, a pesar de él, el senador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA pudo sacar la mayoría de votos y el año pasado Morena pudo sacar la elección en el Estado con resultados favorables, remontando su perniciosa presencia.

Hoy no ha sido distinto su actuar, desde que inició el proceso interno morenista, declarándose aspirante, pese a no reunir los requisitos, dedicándose a golpetear a la figura más destacada, que desde las vísperas identificó las encuestas.

Por supuesto, hasta ROJITAS DÍAZ DURÁN –entiende- sabe que MORENA no va a cambiar de candidato a la gubernatura de Tamaulipas, menos por una petición suya y menos aún para ponerlo a él.

¿Entonces, qué pretende con su machacona campaña de golpeteo a Morena y los morenistas?

Puede ser que ande de oficioso pretendiendo servir a RICARDO MONREAL ÁVILA, en esa forma tan desafortunada; probablemente quiera seguir pasando facturas al PAN-Gobierno estatal.

Pueden ser muchas cosas, pero todas desembocan en lo mismo: la intención marcada de dañar al partido Morena y a su líder y fundador, el presidente de la República, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.

Como decimos en Tamaulipas: que con su PAN se la coma.

Mientras, AMÉRICO logró importantes concentraciones de ciudadanos, en torno de su proyecto, en municipios rurales que los panistas consideraban “sus bastiones” y el último que le queda al PRI.

Así en el Altiplano, Jaumave como en Tula, el martes, y ayer en el centro-norte de Jiménez y Abasolo, los vecinos se volcaron en torno del encuentro con el senador con licencia, VILLARREAL ANAYA.

Y decían los de la coalición prianista que fuera de la frontera, el resto del estado era territorio suyo.

En el Congreso local, los mandos camarales también desconocieron la supresión del trato a los vetos emitidos por el Gobernador a reformas fiscales, ordenado por la panista presidenta de la mesa, IMELDA SANMIGUEL.

Aunque ella, abrogándose facultades que no tiene, durante la plenaria del martes declaró como “tema concluido” el veto a las modificaciones del Presupuesto hechas por los diputados, las comisiones ayer lo sometieron a discusión.

Así, dictaminaron que el Ejecutivo no fue específico en las observaciones que pretendía hacer a las reformas del Presupuesto, hablando de generalidades y otros temas en su escrito, declarándolas inexistentes.

En ello, también concluyeron respecto de los otros vetos a la Ley de Hacienda, hablando del canje de placas; la de Coordinación Fiscal respecto al límite a las modificaciones del presupuesto y la asignación de más recursos a municipios.

Los diputados de Morena y de Movimiento Ciudadano, que hacen mayoría en las comisiones revisoras, solo concedieron argumentos en lo de las observaciones a la ley de gasto público y del Fondo de Capitalidad, que en su caso ameritarán modificaciones a como se aprobaron en pleno.

Hoy sesionará el Congreso local de manera extraordinaria para votar esos temas y, aunque Morena y MC no hacen la mayoría calificada de las dos terceras partes del pleno para revertir los vetos del Gobernador, ese ya no será el tema a discutir.

No se trata de dirimir si proceden o no los vetos, de acuerdo al dictamen de las comisiones, sino de determinar si en efecto estos fueron presentados, habida cuenta que en los escritos no se reunieron los requisitos de especificidad de ley.

En Río Bravo, fue un puñado de priistas el que acompañó al candidato del PAN a la gubernatura, CÉSAR AUGUSTO VERÁSTEGUI, como le ha estado pasando en sus encuentros con los integrantes de la coalición, hasta cuando vinieron los dirigentes nacionales.

Ahí es donde se mide de verdad la expresión esa que cada vez se escucha más fuerte, de que fracasó la coalición prianista.

Lo demás es retórica.