Película vieja

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Mauricio Zapata.
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Mauricio Zapata.-

Era un hombre con cierto desequilibrio mental. Se trataba de una persona que intentaba ser comediante, o mejor dicho, de un payaso mediocre. Que por más chistes que hace en el día, ninguno hace gracia.

Tenía muchas broncas.

Era inestable, emocionalmente. No le gustaba que lo criticaran ni que se burlaran de él. Era intolerante cuando le hacen ver sus incongruencias.

Alucinaba cosas.

Un buen día, se atrevió a encarar a un sector que tenía harta a la sociedad en general. A un sector que le hacía daño a la ciudadanía. A un sector que tenía, incluso, aterrorizada a esa sociedad.

Entonces se convirtió en una especie de líder moral de un pueblo resentido. De un pueblo que se sentía oprimido. De una sociedad que carecía de un guía. De una ciudadanía que ansiaba a alguien que pusiera en su lugar a quienes consideraban sus enemigos.

De hecho, comenzaron a aplaudir sus actos, sus palabras, sus acciones, y sí, hasta sus chistes absurdos.

Se convirtió en ese faro que necesitaba la gente. Que se identificaba con él, al ser oprimido por una fuerza que dominaba a la comunidad. Una especie como de “mafia del poder”.

Ese líder culpaba a esa mafia de sus males… y la gente le aplaudía y le reconocía su valentía.

Ese líder culpaba a los sectores ricos de la pobreza de la gente… y esa gente le aplaudía y lo seguía más.

Entonces, comenzó a tener más y más seguidores. Ese personaje tenía más credibilidad que cualquier otro para la mayoría de la gente.

Y a pesar de sus problemas mentales, a pesar de sus incongruencias, a pesar de su desequilibrio, a pesar de hacer cosas malas que parecían buenas, la gente le aplaudía y le aplaudía.

A los líderes de opinión los rechazaba y la gente también. A los sectores que no estaban con él hasta los perseguía, los cuestionaba y la gente también, adoptando su imagen y hasta su lenguaje.

Sí, seguían y aplaudían ciegamente al líder desequilibrado.

Y bueno, este texto habla de una película que estuvo de moda hace unos años y que volví a ver el pasado fin de semana: El Joker.

EN CINCO PALABRAS.- Todo por servir se acaba.

PUNTO FINAL.- “No saben para dónde ir a pesar de que el camino están lleno de señalizaciones”: Cirilo Stofenmacher.

Twitter: @Mauri_Zapata