Perfilan alianza Slim-Ebrard

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Aderezada con escenarios apuntalados por la lógica del discurso presidencial, la sucesión presidencial del 2024 ya está en el horno de la gran cocina política nacional.

Existe un 99.9 por ciento de que el próximo presidente de la República salga de las filas obradoristas, pero… permítame hacer un paréntesis para formular una interrogante que no suena tan descabellada y que cada vez resulta más pertinente: ¿será morenista?

Por principio de cuentas habría que preguntarnos: ¿Qué será más importante en la sucesión presidencial del 2024? ¿el nombre de la o el candidato que le garantice al Presidente la continuidad de su proyecto de nación o el nombre del partido?

Obviamente que AMLO busca que sus postulados trasciendan a un segundo sexenio, pero para ello la persona que lo suceda en el poder debe de tener no solo una probada lealtad histórica, sino también el debido posicionamiento a nivel nacional.

Solo encontramos dos que cubren esos requisitos: la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum y el canciller Marcelo Ebrard. Del paisano Adán Augusto, obviamente que existe una probada lealtad, pero no el debido crecimiento a los ojos de la ciudadanía.

Si damos por hecho que la lucha por el poder se da fundamentalmente entre una mujer y un hombre muy cercanos al Presidente, analicemos su trabajo dentro de la llamada 4T. Por un lado la señora Sheinbaum ha tenido que lidiar con un leviatán poblacional y político como lo es la CDMX. En ocasiones ha salido raspada, pero dicha circunstancia la ha subsanado con el arropamiento del Presidente.

Por su parte, desde la Cancillería, el señor Marcelo Ebrard ha sabido mantener a flote el barco nacional, ante las turbulentas aguas de una política exterior que tiene su más grande iceberg en la vecindad con Estados Unidos. Temas migratorios y de seguridad han sido manejados con decoro y lealtad. Marcelo llega al cuarto año del sexenio con banderas desplegadas. Pero solo hay una silla presidencial. Y es justo aquí donde surge la interrogante:

¿Pagará AMLO con amor, la lealtad de Ebrard en el 2000, cuando se sacrificó políticamente desde el Partido del Centro Democrático, para sumarse a la candidatura de AMLO al Gobierno de la Capital del país? En aquella ocasión, AMLO le pagó a Ebrard haciéndolo su sucesor en el Gobierno capitalino.

Con el llamado fraude del 2006, Ebrard igual apoyó la lucha de resistencia de AMLO. Y posteriormente guardó su distancia con el calderonismo.

Pero vino la segunda intentona de López Obrador por la presidencia en el 2012. ¿Qué fue lo que sucedió?

Un Marcelo Ebrard empoderado en el epílogo como jefe de gobierno capitalino, aceptó con humildad y honestidad democrática su derrota interna en una encuesta, para convertir a AMLO en candidato Presidencial?

En la ruta del 2018, cuando Ebrard creía que era su oportunidad como candidato presidencial, fue traicionado por su sucesor Miguel Mancera, en el cual había depositado toda su confianza, y tuvo que salir del país, ante las amenazas de detenerlo por el tema del descarrilamiento en la línea 12 del Metro.

Con el triunfo presidencial de AMLO, todos vieron el retorno de Marcelo Ebrard como su momento y su tiempo, para que el amigo y aliado, compañero de mil batallas lo perfilase de manera natural rumbo a la Presidencia.

Pero una mujer llamada Claudia Sheinbaum parece nublar esta frase de amor con amor se paga entre Marcelo y Andrés Manuel.

Hoy, pese a que el escenario político pareciera favorecer a Sheinbaum, Marcelo Ebrard ha empezado a crecer en su proyecto presidencial, y ha pedido piso parejo. En este contexto, se sabe que el hombre más rico del país, Carlos Slim, fundador del grupo CARSO, que comanda su hijo Carlos Slim Domit, le ha ofrecido su apoyo a Ebrard.

Y junto con el dirigente nacional del Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, han planteado un Plan B, que surgiría en caso de que Ebrard no fuese el candidato morenista.

Lo anterior significaría que AMLO pondría a jugar en la sucesión a sus dos herederos políticos más destacados. La sucesión sería cien por ciento obradorista. No sabemos cuál sería el papel que jugarían en este probable escenario partidos decadentes como el PRI, el PAN y el PRD.

Pero también podría darse el caso de un triunfo interno de Ebrard en Morena, y contar con la suma del Movimiento Ciudadano. Y de una gran parte de los empresarios liderados por Slim.

Lo cierto es que el hecho de que el fundador del grupo CARSO esté apostando ya desde ahora por Ebrard, créame que tiene un gran significado político.

Sobre todo porque el hombre más poderoso de la 4T con una estructura nacional de 22 gobernadores, (y a la vuelta de la esquina, el Edomex del 2023), es gran amigo del magnate más rico del país y uno de los más machuchones de la economía global.

¿Ha platicado Slim con AMLO sobre la sucesión del 2024…?

Habría que sopesar este y otros elementos, en materia de análisis.

NUESTRAS CONDOLENCIAS PARA LA FAMILIA DE ANTONIO DE LA CRUZ

El día de ayer fue victimado el periodista Antonio de la Cruz. Enviamos nuestro más sentido pésame a su familia, y nos unimos a la demanda del gremio informativo, de la sociedad y de la clase política, para que se haga justicia. Un clima de mucha tensión es el que se está viviendo actualmente en nuestro estado de Tamaulipas.