El mismo patrón

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Mauricio Zapata.
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Mauricio Zapata.-

Hace seis años había algarabía entre seguidores, simpatizantes y ganadores. Incluso algunos pecaban de soberbia.

Había amenazas de los que ya estaban seguros de que iban a ser funcionarios: “Los vamos a correr a todos”, se referían a los burócratas y aquellos que, en un principio no comulgaban con los vientos que llegaban.

Una vez que entraron, pidieron… exigieron ver las redes sociales de los trabajadores, y ay de aquel que tuviera una foto con el candidato que había perdido. Y cumplieron: los echaron sin mediar nada.

Así empezaron los que hoy están a punto de terminar.

La burocracia fue la que pagó los platos rotos del anterior gobierno y la venganza del que llegaba.

Los seguidores estaban más eufóricos que los propios ganadores. Y fueron muy intensos. De hecho, hasta crearon páginas en redes para exhibir a quienes trabajaban para el régimen que se iba.

Durante el periodo entre el día de la elección y la toma de protesta del nuevo, fue incómodo para los que no eran simpatizantes del que sería el mandatario.

Los empleados de éste se sentían con más poder que el propio gobernador 2016-2022. Andaban de un arrogante que ni ellos se aguantaban.

Un sector que más padeció ese mal, fueron los que iban a ser legisladores locales y que ostentarían en los siguientes tres años las curules estatales. Fueron sangrones y se sentían la última coca-cola del desierto.

Amagaron y trataron mal a los trabajadores del Congreso del Estado. Esa fue la tónica. Vaya mesecitos que enfrentaron.

Pues bueno, la historia parece repetirse.

Y no me refiero precisamente al ganador, pero sí a algunos cercanos a él, pero sobre todo a los seguidores que siguen ese mismo patrón.

Amenazan, exhiben, tratan mal y se portan groseros con los empleados que nada tienen que ver con un partido u otro.

No sean soberbios. La euforia dura poco.

Mejor pónganse a sus órdenes, trátenlos bien. Ellos les ayudarán en su trabajo, porque ustedes solo estarán seis años, ellos se quedarán.

Insisto: no sigan ese patrón de comportamientos. No es sano para nadie. Tracen una ruta de concordia, no de arrogancia, que esto no los llevará a buen puerto.

EN CINCO PALABRAS.- Nadie sabe para quién trabaja.

PUNTO FINAL.- “Tiran la piedra y presumen la mano”: Cirilo Stofenmacher.

Twitter: @Mauri_Zapata