Ali: La fotografía es la mayor aportación a la humanidad

0
222
Tiempo aproximado de lectura: 5 minutos

Patricia Azuara.-

Cd. Victoria, Tam.-
Arribó al café donde lo esperaban, pausó su andar en busca de esa reportera que le habló a primera hora de ayer. En el marco del Día Mundial de la Fotografía tenía la encomienda de buscar a un experto, y pensó en Ali, ese hombre que hoy ya es historia, una institución en la materia y una caja de sorpresas, anécdotas y experiencia.

Su larga barba a canas refleja el centenar de aventuras que cosechó a lo largo de medio siglo tras la lente. Y esos anteojos obscuros, que decidió conservar durante los 55 minutos de entrevista, escondieron el pestañar que ha captado miles de gráficas que hoy relatan la vida pública y política de Tamaulipas.

José Ramón Lara Flores, mejor conocido como Ali Fotógrafo, es especialista en fotoperiodismo, aunque su pasión es retratar paisajes urbanos y naturales.

MEDIO SIGLO

Con 50 años entre funcionarios, líderes políticos y proselitismo, al día de hoy es el fotógrafo activo de mayor edad en la entidad, y quizá, en el noreste de México.

Se sentó y pidió un refresco sin azúcar, lo destapó y le dio el primer sorbo; así comenzó la charla. De esas entrevistas que se convierten en pláticas, que terminan por erizarte la piel y te llevan más allá de una simple nota periodística.

Para Ali, la fotografía es la mayor aportación que el hombre otorgó al mundo en los últimos 150 años, porque a través de este arte queda plasmada la historia de la humanidad y contribuye en prácticamente todos los ramos y materias que estudia el ser humano.

“¿Sabes cuántas fotografías se están publicando en el mundo? millones cada segundo, la fotografía es un testigo de la historia, del acontecer que ocurre en cada momento, La fotografía retrata el alma, por eso los antiguos indígenas no se dejaban tomar fotografías, porque decían que les robaban el alma”.

La historia de Ali Fotógrafo se remonta a su niñez. Los padres de un compañero de la primaria tenían un estudio fotográfico, y el olor de los químicos que se utilizaban en aquella época para revelar las gráficas despertó la curiosidad y el gusto por esta hermosa profesión. Aún recuerda que construía sus cochecitos con los que jugaba con los carretes de los antiguos rollos de 120 milímetros.

“Estaba en la primaria y me dicen los papás de mis amigo, qué te parece si te vas a vender fotos, y así empecé, en las vacaciones vendiendo fotos. Aprendes del negocio y ganas dinero”.

El amor por la fotografía crecía cada vez más, y fue en la adolescencia cuando compró su primera cámara profesional, una Kodak Retina, no recuerda el modelo, pero mantiene en su mente que fue esa la que lo acompañó en sus primeros viajes al exterior de la entidad y captó las primeras, de una inimaginable biblioteca gráfica que hoy mantiene en su acervo.

CON LOS REGIOS

Partió de Ciudad Victoria al vecino estado de Nuevo León a estudiar la Licenciatura en Comunicaciones, y con sus “pobres” conocimientos logró ingresar al periódico El Porvenir, uno de los medios más importantes del país en esos años. Ahí comenzó su carrera dentro del fotoperiodismo, esa misma profesión en la que hasta hoy cosecha triunfos.

Admirador de Juan Rulfo y Marte R. Gómez, a quien considera uno de los políticos más importantes del país, Alí ha participado en seis campañas presidenciales, y un sinnúmero de contiendas electorales en Tamaulipas. Al día de hoy publicó 20 libros, entre los que destacan La Biósfera El Cielo, Esquina del Poder, Haciendas de Tamaulipas y Las Comunicaciones de Tamaulipas y participó en incalculables exposiciones individuales y colectivas dentro y fuera de la entidad.

Uno de sus grandes maestros es Pedro Meyer, padre de la fotografía digital en el mundo, quien lo condecoró con una publicación dentro del libro Letras en el Golfo 2004, donde compartió créditos con los mejores literatos de la época actual.

“Es una exposición que llevó a la Ciudad de México y para mí fue un gran honor estar con esta gente tan importante,  a la yo admiro mucho. Estando en la exposición en el museo del Carmen en la CDMX, inaugurando el gobernador en ese entonces y le pregunta el gobernador en turno a Pedro Meyer, ¿y este cabrón por qué está aquí?, porque este cabrón hizo la historia de estos cabroncitos”, soltó la carcajada.

Revolucionario, rebelde, de cabello largo y fuera de lo convencional, Ali reveló a El Diario de Victoria que cada que agarra su cámara siente los mismo nervios de hace 50 años, cuando por primera vez le tocó captar el rostro del entonces presidente municipal de Ciudad Victoria, Magdaleno Mata Blanco, que fue el primer gobierno y campaña en la que trabajó.

Uno de los hechos que más lo impactó y lo marcó, fue el asesinato del candidato priista Rodolfo Torre Cantú, con quien compartió años de trabajo y amistad. La fotografía oficial del velorio del doctor fue captada por él.

“Sí es lo más impactante, rompes los sueños no solo de un hombre, sino de un pueblo, y atrás de eso hay una historia que tienen que responder las autoridades. Yo prefiero que no haya sido gobernador, y mejor que viviera”.

UNA LEYENDA

Desde el acecho de un oso en los espectaculares escenarios naturales de la entidad, hasta correr detrás de un candidato para acaparar la mejor toma, así han transcurrido los últimos 50 años de vida de José Ramón Lara Flores, Ali Fotógrafo.

“La fotografía es mi pasión, es la que me ha dado lo que tengo y me va a dar más, soy feliz por lo que hago, y al ser feliz yo, hago feliz a la gente con la que colaboro, yo quiero que se sienta feliz y tenga la confianza en mí y vamos que es muy difícil, los años te cobran todo, ya no puedes correr, ni brincar, ni nada. Si volviera a nacer sería fotógrafo otra vez”.

Colaborador de El Diario de Ciudad Victoria, El Gráfico, El Mercurio y docente de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, hoy de la mano con el nuevo gobierno electo que encabezará Américo Villarreal Anaya, pretende darle vida a la Fototeca, que se ubica a un costado del Congreso del Estado y que se encuentra en el abandono.

“Cada que palpite mi corazón te quiero más, y más allá del infinito cuando deje de palpitar”, concluyó, al tiempo de responder, que espera el día de mañana, cuando ya no esté en este mundo, ser recordado con la alegría que siempre lo caracterizó.