De ganadores y perdedores

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Rogelio Rodríguez Mendoza.
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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

¿Quién ganó? ¿Quién perdió? Son preguntas insistentes desde la noche del martes en que se conoció la resolución con que la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal puso fin a la disputa entre panistas y morenistas por la Diputación Permanente del Congreso del Estado.

Desde la perspectiva de los diputados de Morena, fueron ellos los triunfadores en el litigio, pero lo mismo dicen los panistas.

La realidad es que pareciera que el menos beneficiado o el más perjudicado (depende de cómo se quiera ver el vaso, medio lleno o medio vacío) fue el grupo parlamentario de Morena.

Veamos por qué: la resolución de la Sala Regional le dio la razón a Morena en su reclamo de que debía ser la mesa directiva que estaba en funciones hasta el 30 de junio la que debería fungir como Diputación Permanente.

Los magistrados federales concluyeron que la Diputación Permanente electa en esa misma sesión del 30 de junio es ilegal, porque al darse dos empates la ley del Congreso establece que debe ser la mesa directiva la que asuma esa representación.

El problema es que el próximo periodo ordinario de sesiones inicia el uno de octubre. Es decir, la mesa directiva ahora investida como Diputación Permanente apenas alcanzará a sesionar una, o cuando mucho dos ocasiones.

En esas circunstancias, si la bancada guinda insiste en presumir como un triunfo haber ganado la Permanente, entonces fue un triunfo pírrico.

En cambio, los panistas lograron lo que realmente les interesaba. Querían que quedaran firmes los 181 decretos aprobados en la sesión plenaria del 30 de junio, y la Sala Regional les dio la razón.

Desde este espacio aclaramos hace al menos dos semanas que al PAN no le interesaba la Diputación Permanente. Eso era solo un distractor, porque lo que en realidad quería era que quedaran vigentes los decretos aprobados, entre los que figura uno de particular interés para el gobierno blanquiazul, que es el que contiene las reformas que convierten en una Superfiscalía a la Fiscalía General de Justicia del Estado.

Los magistrados de la Sala Regional le dieron la razón a los panistas, en su argumento de que el Tribunal Electoral del Estado carece de facultades para invalidar asuntos de naturaleza parlamentaria, y con ello sentenciaron que los 181 decretos son válidos.

Entonces, si Morena obtuvo el control de una Diputación Permanente, con vida para apenas una semana, y el PAN logró que quedaran vigentes los decretos en litigio, ¿Quién ganó? ¿Quién perdió?

Además de las reformas vinculadas a la Súper Fiscalía, también quedaron firmes los decretos que dan al gobernador la facultad de elegir a los gerentes de las Comapas, y por supuesto, deja firmes los dictámenes de cuentas públicas del Gobierno del Estado y de ayuntamientos panistas.

Eso explica la razón por la que en Palacio de Gobierno andan tan contentos con el fallo de la Sala Regional.

EL RESTO

TARDADOS.- Tiene razón el gobernador electo, Américo Villarreal Anaya, cuando se queja de la sospechosa tardanza de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, para resolver la impugnación al resultado de la elección.

dijo que la desconfianza es mayor, porque pareciera que se quiere dar espacio para que el gobernador saliente incida en la decisión final.

“Por si fuera poco, estas acciones han estado acompañadas por una agenda oscura y maquiavélica por parte del gobernador Cabeza de Vaca, que está enfocado en seguir lastimando y haciendo daño al estado”, acusó.

Tiene razón Américo sobre la tardanza de los magistrados electorales, pero en descargo de ellos habría que decir que están dentro de los plazos estipulados por la ley.

Lo que sí queda claro es que conforme se acerca la fecha de la transición, crecen los niveles de polarización del ambiente político en la entidad, lo cual no deja de ser riesgoso.

ASI ANDAN LAS COSAS.