Del ‘Truko’ al ‘Calabazo’

0
200
Melitón Guevara Castillo.
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Melitón Guevara Castillo.-

Los políticos son, hagan de cuenta, necesarios para la organización social de los países, los estados y municipios. Son ellos los responsables de administrar, cuando ejercen el poder público, los intereses de la sociedad, de buscar dar solución a la problemática y, sobre todo, generar el bienestar de la población. Por eso, su acción se sustenta en el apoyo popular. Hay, sin embargo, distintos tipos de políticos: unos sirven a la sociedad, otros se sirven de la sociedad.

En ese contexto es como creo que más de un ciudadano de pronto se hace una pregunta: ¿Qué tipo de político necesitamos? Y es que al observarlos, ver lo que hacen, tanto en el Municipio, el Estado o la Federación, nos damos cuenta que sus decisiones y acciones no satisfacen las expectativas que de ellos se hizo la sociedad al votarlos para su puesto de elección popular, por ejemplo, Gerardo Fernández Noroña.

IMPROVISACIÓN POLÍTICA

Uno de los problemas de la política es, precisamente, su clase política. Muchos de ellos llegan de manera improvisada, sea por el compadrazgo, el nepotismo o tan simple, por ser parte de una camarilla en el poder. Por ejemplo, en el anterior PRI había diputados o senadores que llegaban a esa posición por una cuota de poder: recordamos, por decir, a Carmen Salinas como diputada, representando a los actores.

Recuerdo a un candidato a diputado que le daba nervio hablar, así que al pedir el voto a un grupo de ciudadanos, se puso a llorar. Y es que su antecedente laboral inmediato fue ser el chofer de un diputado. ¡Ganó! Ya se imaginen el trabajo legislativo que realizó. Nulo, levantar la mano y cobrar dietas y quincenas. Y como él, a lo largo y ancho de la entidad se pueden recordar otros… como a Eleazar García, El Chelelo.

DEL TRUKO AL CALABAZO

Cuando hablo de la improvisación en política, recuerdo el caso de la actual legislatura local. Cuando la dirigía Armando Zertuche anunció la contratación de asesores porque no sabían mucho de leyes, del proceso legislativo y para reiterar la necesidad de los asesores explique que, “yo, por ejemplo”, soy psicólogo”, sin embargo, ya con experiencia legislativa en la Cámara de Diputados.

Y es que de pronto nos encontramos con cada personaje: Por ejemplo, al Alcalde de Matamoros lo conocemos como “La Borrega”. El candidato a gobernador del PAN fue César Verástegui, pero es más conocido como “El Truko” en tanto que, entre los morenistas, destaca “El Calabazo”, de nombre Héctor Villegas, que fue Alcalde de Río Bravo. ¿Qué puede pensar, el ciudadano común, al conocer esos apodos?

VIGILANTE CIUDADANO

En más de una ocasión se ha propuesto que los ciudadanos organicemos, seamos pues, los ojos vigilantes del quehacer de los políticos, sobre todo de aquellos que tienen puestos de elección popular. Y es que, en la práctica, no todos tienen la visión de Alejandra Cárdenas en el sentido de que, de siempre, hay que estar cerca de la población, del ciudadano, representarlos y defenderlos. Y es que, bien que se sabe, quien ha sido elegido para un cargo de elección popular tiene una tarea, una responsabilidad y prácticamente todos, no la cumplen.