Pagos y adeudos magisteriales

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Ana Medina.
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Ana Medina 

El problema con la falta de pagos esta semana llegó a un punto insostenible, con el estrés del cambio de gobierno encima, los docentes empezaron a organizarse desde el lunes y a partir del martes comenzó el plantón. Caras oficiales muy pocas, pero en redes mucho apoyo hacia los compañeros de escuelas que trabajaban bajo protesta.

Aunque algunos crean que este tipo de apoyo no es el óptimo, todos tratamos de poner nuestro granito de arena, porque en ninguna parte ha sido, es, ni será justo esperar por un sueldo devengado.

Lo molesto fue que es bastante obvia la situación, a los únicos que no les pagaron su retroactivo fue a los compañeros con plazas estatales, muchos de ellos administrativos e intendentes con los sueldos más bajos del magisterio y por ende se esperaba un porcentaje mayor por el periodo que va del año (entre 12 y 17mil pesos cada uno de ellos).

El que sean las plazas del Estado y el que se esté en periodo de transición da mucho de que hablar y se presta a suspicacias y malas interpretaciones, aún así, tanto el SNTE como la SET se tardaron en dar la cara.

Recordemos que a nivel federal se festejó con mucho entusiasmo este logro del fortalecimiento al salario, el cual consistía en un aumento escalonado del 3, 2 y 1 por ciento de acuerdo con el tabulador presentado por el Presidente, intentando mejorar las condiciones de los que menos ganan. Este incremento era extra de la negociación nacional que cada año realizan para los profesores.

Honestamente, todavía no entiendo muy bien en qué consiste esta negociación, porque el aumento y los beneficios que resultan de esta no han variado mucho desde hace un par de gobiernos; pero bueno, esa es otra historia.

Regresando al tema de pagos, a los federales se nos reflejó el aumento normal de cada año (3.5 por ciento) y después el porcentaje correspondiente al fortalecimiento, está en las nóminas. Pero no a todos.

Obviamente, quienes cuentan con estímulos de K1 (logrado mediante la evaluación de desempeño, durante el gobierno de Peña Nieto) y PH (promoción horizontal de la primera etapa del programa impulsado por USICAMM dentro del gobierno actual) ganados por su examen, dedicación y profesionalismo (o algo así decía el boletín) tampoco les pagaron su uno por ciento correspondiente al ultimo nivel de fortalecimiento.

Quizás la explicación sea que el sueldo de ellos está por arriba del tabulador, pero por el momento son solo suposiciones; e independientemente de esto el Gobierno federal festejó al presentar el beneficio de que el fortalecimiento era para todos.

Entre dimes y diretes pasaron los días y el líder de la sección 30 del SNTE se le ocurre hacer un llamado a los profesores de Tamaulipas para que esperen “con tranquilidad” el pago del adeudo al incremento salarial y que no politicen el tema.

¿Será muy “grillo” creer que esto se relaciona con el cambio de gobierno?

Rigo dijo que “el comité ejecutivo seccional ha garantizado salarios, bonos y estímulos” (no dijo nada de becas, lentes, laptops y demás cosas no importantes), dijo que no debería haber “grillita” sobre una prestación que auténticamente está dando el Gobierno federal, que quienes se manifestaban exigiendo lo que les corresponde estaban “manchando una gran prestación” ya que los más beneficiados son el personal de apoyo.

No soy maestra estatal y me molestó realmente el llamado a los trabadores a la tranquilidad. Imagino cómo estarían los compañeros al leer estos comunicados.

Simple y llanamente no entiendo esa actitud “agachona”, por decirlo de alguna manera, de justificar al gobierno (federal o estatal, ya no se sabe con esos comunicados ambiguos) en lugar de defender a los profes que lo que necesitan son soluciones, no palabrería hueca.

Obviamente en cuanto se libere el pago saldrá a decir una vez más “un logro más del SNTE”. Ya esos memes no sorprenden para nada.

Fue hasta el viernes que de la SET se informó que se dará el cumplimiento al pago del retroactivo el lunes por la tarde (no dijeron si: “tentativamente”), pero esperemos que sea un hecho.

La exigencia es y seguirá siendo la misma, un maestro debería tener un mejor salario, no debería tener un segundo empleo (y miren que lo dice quien adora tener varios).

A exactamente una semana del cambio de gobierno, veremos qué sucede.