¡Nomás por joder!

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José Inés Figueroa Vitela.-

Alguna vez les referí en este mismo espacio el chiste del gallego.

Aquel que decía a los suyos: si me muero en Madrid, que me entierren en Valencia… y si me muero en Valencia, que me entierren en Madrid. ¿por qué?, le preguntaron, y el gallego respondió: Nomás… ¡por joder!

Ese no será el único motivo por el que con un pie fuera del gobierno, los pan-cabecistas siguen fastidiando al pueblo y al nuevo mando institucional.

Ya se lo dijeron todas las instancias jurisdiccionales, luego que el pueblo “no se ganchó” y les expresó repudio en las urnas, pero ellos siguen machacando con la idea de que todavía pueden manchar la imagen de AMÉRICO VILLARREAL ANAYA y su movimiento.

A través de redes sociales, el que ya se huye estuvo reenviando los tuits sembrados en políticos y columnista –el que ya se había disculpado por mentir-, insistiendo en la foto que otro personaje, no investigado, no sentenciado, a quien endosan delitos, se tomó con el gobernador AMÉRICO y el Senador NARRO.

¡¿Y qué tiene?! Diría el clásico, para que ya se callen.

En el Congreso local todavía ayer suspendieron la reunión de trabajo de la Diputación Permanente que se había convocado el lunes y tenía como misión central convocar a la sesión solemne en la que este sábado rendirá protesta y asumirá funciones el doctor.

En el Instituto Electoral de Tamaulipas celebraron hasta tres sesiones para “tumbarle” las acusaciones al TRUCO del PAN con sus respectivas sanciones; para proponer nombramientos a granel de la estructura interna y aprobar el proyecto de presupuesto para el año entrante.

En este último apartado, el Consejero Presidente habló de una reducción del 30 por ciento a lo aprobado para este año, al pasar del 551.6 millones de pesos –lo que se está ejerciendo- a 406.6 lo solicitado para el ejercicio que viene.

La reducción en realidad no obedece a que JUAN JOSÉ GUADALUPE RAMOS CHARRE se esté amarrando el cinturón, sino que para el año entrante no habrá elección, se reducen las prerrogativas a los partidos, no operan los consejos menores, ni se deben comprar todos los insumos y servicios propios de un proceso electoral.

A esos ojos, en realidad el presupuesto no se reduce en un tercio, sino que es ese tanto de crecimiento, si partimos de la base que la referencia inmediata, de año no electoral, es del 2 mil 20, cuando se aprobaron 298.3 millones de pesos.

Sin detrimento de que más adelante abundemos sobre los detalles de esas referencias, hacer historia y ponernos en contexto se impone, frente a no pocas incidencias de pasado, con eventual repercusión en el futuro mediato electoral.

El Gobierno estatal panista, en el origen sometió al IETAM, como a todos los entes autónomos, “ahorcándolos” con el presupuesto.

Ello provocó la renuncia de dos consejeros presidentes, cuando se resistieron a la infiltración abierta de sus estructuras y la manipulación de sus presupuestos, como el de toda la bolsa estatal, para el beneficio de particulares.

A algún acuerdo debió haber llegado RAMOS CHARRE, el mismo que ahora sí se llena la boca para reclamar un crecimiento en los fondos del instituto, para lo que antes deberá justificar bolsas confiadas, que sufren el peso de la sospecha.

De un año acá, el IETAM por un lado ha invertido cantidades millonarias, en un edificio rentado, duplicando los espacios y por supuesto, el monto de las rentas, al tiempo que ha dejado de cumplir responsabilidades legales, desviando recursos.

Ayer que habló del presupuesto, el Presidente del IETAM aseguró que solo le ha costado al instituto la remodelación y equipamiento del edificio ajeno, 200 mil pesos, muy al estilo panista de pensar que el resto de los mortales no tiene inteligencia.

“Solo han sido los plafones”, dijo, aunque tan solo la mesa de las sesiones puede tasarse en tal suma; la pared recubierta con madera, con letras y logos metálicos cuesta otro tanto, además de las pantallas, protector, sillas y sillones ejecutivos, aires acondicionados –“algunos los puso el dueño del edificio”, aseguró-, bocinas, equipo de sonido, computadoras, todo nuevo, en ese espacio que será el diez por ciento de todas las instalaciones, para el que, incluso, en segunda planta, está en construcción un elevador.

Dice RAMOS CHARRE que eso y otras acciones, como el equipamiento de un PREP propio –a seis millones de pesos en costo- se han logrado con “las economías” que ha permitido dos años y medio de pandemia.

Como si no se supiera que el presupuesto se les ha liberado, en el sexenio que termina, a gusto y exigencia de los funcionarios del Gobierno del Estado que termina.

Ahí podría estar la explicación del porqué el IETAM, en lugar de atender el mandato legal de hacer publicar la ubicación de las casillas en los periódicos de mayor circulación del estado, le dio a un particular 250 mil pesos para que imprimiera y distribuyera en todo el estado 250 mil envolturas de tortilla con mensajes “para promover el voto”.

Envolturas que, por supuesto, están sobrevaluadas y al menos yo no vi, ni alguno de mis conocidos en las distintas regiones de la entidad, y que suena más bien a otro acto de corrupción que salpicaría al IETAM de las indecencias del gobierno que ya se va.

¿Para qué –o para quién- quiere en el 2 mil 23, RAMON CHARRE cien millones de pesos más de los que ejerció en el último año no electoral?

Además de los instrumentos ocultos en la construcción que “le hicieron” los panistas, con cargo al presupuesto público y exigencia de que “ahora ya no nos podemos cambiar por todo lo que ha costado”, ¿hay otros dividendos por compartir a futuro?

La punta de esa madeja apenas está asomando.

Vamos a desmadejarla.

Casi las tres cuartas partes -73.7 por ciento- de los tamaulipecos, quieren que el nuevo gobierno denuncie y encarcele al que ya se huye, por todos los delitos cometidos y solo el 26.3 estaría en contra de ello.

En la encuesta de esta semana, Masive Caller identifica en el 61 por ciento de los tamaulipecos, quienes confían que el nuevo gobierno será mejor, en todos los sentidos, del que nos agobió los últimos seis años.

En el universo, el tercio de los encuestados califica de “muy malo” el desempeño del Gobernador saliente; otro 20.5 por ciento lo da por “malo” a secas y solo el 23 lo ve “Muy Bueno”.

El 40 por ciento sabe que fue muy corrupto; el 24.9  “más o menos honesto”; 17.9 “muy honesto” y el 17.2  “algo corrupto”; el 44.2 sigue pensando que seis años después Tamaulipas es más inseguro, el 28.3 por ciento que más seguro y el 27.4 que sigue igual.

Igual, el 45.9 considera que el estado empeoró en este sexenio, el 29.5 que sigue igual y el 24.6 que mejoró; el 61.1 cree que el nuevo gobierno de Américo será mejor; un 20.6 estima que igual y sólo 18.3 espera que sea peor.

Todo eso se lee como el amplio consenso con el que iniciará AMÉRICO su gestión gubernamental, sobre la que el Presidente AMLO, ayer, insistió en reconocimiento, esperanza y oferta de apoyo.

Lo que se merece y mucha falta le hacía a Tamaulipas.