Hasta junio elección de senador

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Felipe Martínez Chávez.-

Organizar la elección extraordinaria de Tamaulipas hasta junio del 2023 parece la mejor decisión.

Suena lógico empatarla con los procesos locales de Coahuila y Estado de México, el cuatro de junio. Nada le pasará a Tamaulipas si permanece tres meses y medio más con un solo representante (de mayoría).

Al territorio le da lo mismo, a no ser que reduzca a Morena las posibilidades de sacar adelante proyectos, por aquello de los votos en la Cámara.

A cambio vendría un ahorro millonario en lana, pero más que nada que el proceso no se prepare y aterrice a mata caballo, de prisa y sobre las rodillas, como se veía venir. El INE no contaba con el repentino fallecimiento del médico Faustino López Vargas, suplente en funciones.

Correr la fecha –la tenían previsto para el 19 de febrero-, parece ser el motivo del retraso respecto a la convocatoria para designar el reemplazo. La bajaron la semana anterior de la orden del día de sesión del Senado.

Ir con el calendario de las otras dos entidades daría holgura a las fechas para precampañas y apoyo ciudadano, registro, resoluciones e impugnaciones.

Coahuila, por ejemplo, fijó la obtención de firmas de independientes entre el diez de enero y 12 de febrero del año venidero, con campañas del dos de abril al 31 de mayo.

Este proyecto agarra fuera de lugar a uno de los aspirantes a ocupar la candidatura, Mario López Hernández, alcalde de Matamoros. Pidió licencia (no se sabe exactamente si por 30 días o es definitiva) con fecha 19 de junio para contener en la interna. Quería cumplir el plazo de retirarse 30 días antes de los comicios.

Fue el único. El resto de “suspirantes” fuertes está en la fría banca, no tienen chamba, como JR Gómez Leal y Carlos Canturosas .

Información oficial dice que la silla de “La Borrega” quedó provisionalmente a cargo del regidor Alejandro Cerezo Ruiz y, en 30 días, el Congreso local decidirá el sustituto de entre la terna ya seleccionada: Carlos Ballesteros, Alejandro Cisneros López y Arnoldo García Lartigue.

Se interpreta que es el “amarrado”, que la licencia es definitiva para abanderar a Morena en la próxima contienda ¿puede regresar en los siguientes días? Es posible.

Antes de irse anunció que pronto “estaré visitando a las y los tamaulipecos de los 43 municipios del Estado para darles a conocer mis propuestas y mis aspiraciones de servir desde la Cámara de Senadores”.

Si no puede regresar (que no lo dejen), por lo menos tendrá tiempo de festejar a conciencia el maratón Lupe-Reyes.

Por cierto, el INE, con esas prisas que le caracterizan, tiene listo su proyecto para la extraordinaria. Pidió 16.5 melones de pesillos para gastar entre el 19 de noviembre y 31 de diciembre. A partir de enero es presupuesto del 2023. Veamos.

La Junta General Ejecutiva pidió 15 mil para los sobres del voto en el extranjero cuyo padrón, a junio pasado, ascendió a 2,481 ciudadanos residentes en 32 países. De ellos votaron 805 ¿cuánto cuesta cada voto?

Busca el INE que le autoricen 62 mil varos más para contratar a tres personas que se hagan cargo del monitoreo de radio y televisión en las plazas de Tampico, Madero y Matamoros de aquí a diciembre.

Para “materiales electorales” pretenden otros 5.2 millones.

Piensan gastar tres millones en 14 renglones, de ellos 1.4 en el pago de dietas a los consejeros distritales. Sin lana no se mueven.

Otros 653 mil para papelería del voto en el extranjero y 156 mil para nueve “enlaces administrativos” (mismo periodo de casi un mes); cien mil para fiscalización, que incluye “combustibles, lubricantes, aditivos para vehículos terrestres, aéreos, marítimos, lacustres y fluviales”. Doce mil son para “vestuarios y uniformes”.

Tiene razón López Obrador cuando dice que el INE  tiene sueldos de primer mundo en país de tercera. Nada pasa si en un mes esos empleados no utilizan uniforme.

Otra cantidad que puede ahorrarse es el PREP, para el cual pidieron 356 mil pesillos, de aquí a diciembre.

Cambiando de canal, mire que este domingo a las meras doce del día, la Conagua comenzó el trasvase de agua de la presa El Cuchillo a la Marte R. Gómez para irrigar tierras agrícolas, a lo cual se oponía con todas sus fuerzas el gobernador neoleonés Samuel García.

Lo “doblaron” las fuerza activas cuerudas, productores fronterizos a cuyo frente se puso el gobernador Américo Villarreal, y fue tanta la pena del reinero ¿orgullo? que no tuvo el valor de venir a dar la cara a la firma del convenio de trasvase en esta capital, teniendo como testigo a Adán Augusto López, secretario de Gobernación.

Don Samuel es un hablantín. Desde antes de instalarse como Gobernador soltó la boca de que no le daría a Tamaulipas ni un metro cúbico, como si él fuera el que toma las decisiones. Se tragó sus palabras.

La cordura de Américo en la negociación permitió que a los agricultores se les manden 200 millones de metros, suficientes para hacer el siguiente ciclo de siembras, en tanto que los regios aseguran agua para los siguientes dos años.

El Ejecutivo del vecino está urgido de legitimación, de aprobación ciudadana y por eso sus bravuconadas.