Cuando en un equipo de baloncesto juega el mejor tirador de la historia, es muy difícil hablar de otros nombres que han vestido esa camiseta y también eran estrellas. Este es el caso de los Golden State Warriors y Stephen Curry. Una escuadra que sigue aumentando sus opciones de anillo en las apuestas de la NBA, tras el comienzo complicado que tuvieron el presente curso. La franquicia más laureada de los últimos quince años quiere volver por sus fueros, y seguir acrecentando su leyenda que antes comenzaron otros muchos jugadores.
El que comenzó con ese legado en los Warriors fue Wilt Chamberlain, quien jugó en esta franquicia cuando el equipo estaba basado en Philadelphia antes de mudarse a California. Chamberlain fue una fuerza dominante en la pintura y es recordado por haber establecido uno de los logros más icónicos de la NBA: anotar 100 puntos en un solo partido, un récord que aún sigue vigente.
Tampoco debemos pasar por alto, otro nombre crucial en la historia más reciente es Klay Thompson, compañero de Curry con quien conformó los Splash Brothers y una pieza clave en el éxito de los Warriors. Thompson es conocido por su capacidad para anotar puntos de manera explosiva en muy poco tiempo y por su defensa impecable. Junto con Curry, formaron una de las duplas más letales de la historia de la NBA.
Por supuesto, Kevin Durant jugó un papel fundamental en la época más dominante de los Warriors, contribuyendo a ganar dos títulos consecutivos en 2017 y 2018. Durant aportó una combinación de habilidades ofensivas y defensivas que hicieron que los Warriors fueran casi imparables durante ese tiempo. Aunque su tiempo con el equipo fue relativamente breve, su impacto fue significativo.
A lo largo de los años, jugadores como Chris Mullin, Rick Barry, y Draymond Green también han dejado su huella en el equipo. Mullin, con su capacidad de anotación y liderazgo, fue uno de los mejores jugadores de los Warriors en los años 80 y principios de los 90. Rick Barry, uno de los jugadores más emblemáticos de la franquicia, guió a los Warriors a su primer campeonato en la era de la NBA en 1975 con una actuación dominante en las Finales. Draymond Green, por su parte, se ha convertido en el alma defensiva de los Warriors en los últimos años, siendo el motor detrás del éxito en la cancha y un líder vocal dentro y fuera del campo.
Estos jugadores han sido parte de lo que ha hecho a los Golden State Warriors una de las franquicias más legendarias en la historia de la NBA. La combinación de habilidades ofensivas, defensivas y de liderazgo que han mostrado a lo largo de las décadas ha establecido a los Warriors como un equipo que siempre estará en la conversación de los mejores de todos los tiempos. Aunque seguro que hay otros muchos que se te vienen a la cabeza como Iguodala o Wiggins.