abril 2, 2025
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abril 2, 2025 | 23 vistas

Paulo Monsiváis / El Sol de Tampico

Altamira, Tamaulipas.- La industria del acero en México ya enfrenta afectaciones en sus ingresos y demanda internacional debido a los aranceles anunciados por Estados Unidos, pero además las empresas que forman la cadena productiva de las plantas han sido las más perjudicadas en los últimos meses.  

El secretario general de la Sección 212 del Sindicato Petroquímico en Altamira, Julio Alfaro Flores, advirtió que “los presupuestos se han ajustado, y aunque en el sector petroquímico no hay despidos por ahora, la situación es preocupante ante la llegada del total de los impuestos a diversos productos”.

Alfaro Flores. Añadió que, por el momento, las empresas han logrado controlar gastos sin afectar directamente a los trabajadores, pero no descartó posibles reajustes de personal si las condiciones empeoran, de llegarse aplicar los porcentajes anunciados por el gobierno de Estados Unidos.

El dirigente sindical detalló que alrededor del 30 por ciento de la producción local del acero tiene como destino Estados Unidos, por lo que el nuevo esquema arancelario representa un desafío significativo. En Altamira operan 24 empresas del sector, algunas de las cuales podrían verse obligadas a reducir su plantilla laboral si las afectaciones continúan.  

“Si bien un cierre total no parece cercano, algunas compañías podrían disminuir hasta en un 50 por ciento sus operaciones”, mencionó Alfaro Flores. Entre las empresas más vulnerables destacó a Posco, dedicada a la fabricación de lámina, que enfrenta un escenario incierto ante el incremento en los costos de exportación.  

Indicó que, aunque Posco no pertenece al sector petroquímico, su impacto en la economía local es importante. “Al final, es una industria que genera empleos aquí en Altamira”, enfatizó el secretario. El problema, según explicó, es que los aranceles podrían hacer que las armadoras prefieran comprar acero estadounidense en lugar del mexicano.  

“Si el arancel elimina el ahorro que tenían los compradores en Estados Unidos, simplemente dejarán de consumir nuestro producto”, advirtió Alfaro Flores. Además, destacó que el gobierno estadounidense no solo impone impuestos, sino que también ofrece incentivos para que las empresas se establezcan en su territorio.  

La combinación de aranceles y subsidios en Estados Unidos ha generado incertidumbre en la industria local. “No solo es el impuesto, sino que les dan beneficios si se mudan allá, lo que complica aún más la situación”, afirmó. De continuar esta tendencia, Altamira podría enfrentar pérdida de empleos y una reconfiguración en su sector industrial.

JR

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