Poco a poco empecé a escuchar el nombre de esta serie y al preguntar descubrí que también se estaba convirtiendo en una de las más vistas en la plataforma de Netflix así que si aún no la han visto se las recomiendo.
Antes de verla me imagine que era una serie en donde el tema principal pues es la adolescencia, nada del otro mundo mucho menos algo tan fuerte como de lo que se habla y al buscar en internet más de su contenido descubrí que uno de sus productores es Brad Pitt, ya al empezar a verla desde el primer minuto es inevitable que te atrape.
Todo inicia en el hogar de una familia, la policía ingresa abruptamente para llevarse a un menor de 13 años, el hijo menor, a quien se le acusa de homicidio.
Los padres desesperados no tuvieron otra opción más que seguirlo, acatar todo el protocolo de la detención, penosas revisiones y chequeos, no conocían ni contaban con ningún abogado así que ahí mismo se les asignó uno, quien de inmediato se presentó con sus padres para proceder con todas las preguntas que se le tenían que hacer al menor, preguntas previamente estudiadas ya que ya se había hecho una investigación a fondo del contexto del asesinato.
A diferencia de muchas otras series que vemos, que nos llegan a desconectar, a divertir, a distraer, en mi opinión muy personal considero que series como la de adolescencia son las que deberíamos optar por ver, ya que ayuda mucho más ver un contenido de un hecho real que algo de ciencia ficción, simplemente para estar al tanto de tanta barbaridad que hoy en día, aunque no lo creamos, está ocurriendo.
No quiero contárselas enterita porque quiero que la vean, pero es desgarrador como padres que de la noche a la mañana se lleven a tu hijo de tu casa y que lo encierren porque es un asesino, los padres dudaron en un inicio y todo porque como padres el instinto protector hace que no quieras ver la realidad y te obliga a proteger a tu hijo de todo y de todos, pero tiempo después muy en el fondo empiezan a darse cuenta de cómo y cuándo fue que pudieron haber fallado como padres.
En esas noches en las que en vez de ir al cuarto de su hijo y asegurarse de que todo estuviera bien prefirieron solo irse a dormir sin acercarse y hablar con él.
Esos días en los que en vez de preguntarle directamente que veía en la computadora prefirieron dejarlo y no interrumpirlo.
¿Quién se equivocó? ¿Los padres o el hijo? En esta serie duele hasta el alma ver como sus padres sienten tremenda culpa al grado de asumir que los actos de su hijo son producto de no haberlo reprendido lo suficiente y unos a otros se piden perdón los padres por no haberlo corregido y el hijo por haberles fallado de esa manera.
En conclusión, nunca la comunicación será demasiada así que no dejes de entrar al cuarto de tu hijo cuantas veces sea necesario, no dejes de cuestionarlo aunque él se niegue, no dejes de tener esa plática antes de que se duerma sin que te diga que hizo y que no hizo, en muchos de los casos los menores no se percatan de la persona en la que se están convirtiendo, no miden, copian conductas, hasta inconscientemente heredan patrones, así que imagínate con más razón tienes que entrar como padre siempre que puedas a cortar cualquier comportamiento raro que lo convierta en quien no debe ser y nunca creas que eso no es posible, claro que lo es, en donde no hay disciplina, valores, responsabilidad puede crecer cualquier tipo de persona, un violentador, un asesino, etcétera.
Jamás te arrepentirás de hablar mucho con tus hijos y sí puedes arrepentirte de no haberlo hecho.
Redes Sociales: Dhena Mansur Sánchez.