mayo 19, 2024
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Carlos Álvarez

Brujería, política y otras cosas…

febrero 23, 2024 | 172 vistas

Catemaco, municipio ubicado al sur del estado de Veracruz, su nombre significa “lugar de las casas quemadas”, posiblemente por la erupción del volcán San Martín.

Lugar de paisajes exóticos, con hermosos lagos y arroyos, que mirar a lo lejos, hace que te transportes a otras dimensiones.

Ciudad de magia y misticismo, reconocida a nivel mundial por sus brujos, hechiceros, curanderos, chaneques y encantos.

Durante el año, son miles las personas que visitan la región para hacerse limpias, solicitar algún favor, lograr recuperar al ser amado que se fue, curar alguna enfermedad, tener poder o riquezas, o simplemente para realizar una purificación.

La zona es de gran impacto por el magnetismo de sus centros y lugares esotéricos, en los que la magia negra y blanca y todo lo sobre natural se practica.

Lo sobresaliente del lugar, además de sus rituales, hechicería y brujería, son los asistentes, entre ellos connotados artistas, políticos y empresarios de varias partes del país y del extranjero.

El municipio está plagado de mitos, leyendas e historias que cobran vida cada primero de marzo, mediante la celebración de su Congreso Anual de Brujería, Hechicería, Pactos y Ritos que concentra a miles de personas que practican el ocultismo y aquellos que desean obtener un beneficio.

Los centros más importantes de reunión se ubican en Catemaco y Santiago Tuxtla, donde los políticos, empresarios, artistas, visitantes, viajeros acuden ante los brujos y hechiceros a solicitarles favores.

La brujería en México y en estas regiones del país, tienen sus raíces desde el periodo prehispánico.

En esta región, sobresale un lugar singular y tétrico conocido como la “cueva del diablo”, que para llegar hasta ahí se requiere de una larga caminata, porque se tiene que transitar entre veredas casi intransitables a lo largo de un kilómetro. En el sitio se practica la santería.

Los eventos que ahí se realizan, van desde ritos a misas negras, se hacen pactos, conjuros, hechizo, solicitan favores, en su mayoría las peticiones son para obtener riqueza y poder.

Lo que ahí se vive es de inframundo, de acuerdo a los chamanes, brujos y hechiceros.

Las personalidades que han acudido a estas prácticas tienen como fin consolidarse, incrementar o tener riquezas.

Las peticiones de políticos a los brujos, hechiceros o santeros van desde tener éxito en sus labores políticas, protecciones de malas vibraciones, obtener riquezas o retirar envidias, hasta retirar algún enemigo de su camino para llegar al poder máximo.

Los políticos que ahí acuden practican ritos secretos, participan en misas negras, ceremonias, curaciones, limpias, se aplican pócimas secretas y se les otorgan amuletos para protección.

Mediante hechizos de magia negra, se invoca a los espíritus de los grandes hombres, para que les ayuden alcanzar el poder que tanto anhelan.

El espiritismo ha sido un factor en México que se ha mantenido por décadas, sobresaliendo personalidades como Francisco I. Madero, quien encabezó el movimiento de la Revolución en 1910, y fue un ferviente devoto al espiritismo.

En la época moderna, políticos como Fidel Herrera Beltrán, Elba Esther Gordillo, Beatriz Paredes, Marta Sahagún y hasta Enrique Peña Nieto han acudido a Catemaco, para someterse a sesiones de chamanes, brujos o hechiceros.

De acuerdo al escritor mexicano José Gil Olmos, en sus libros “Los brujos del poder”, los políticos mexicanos han practicado en sus vidas el esoterismo y piden ayuda a las fuerzas sobrenaturales para despejar sus caminos de adversarios y enemigos, y lograr sus metas, sin importar lo que cueste.

Si nos regresamos al pasado reciente, el sábado 1 de diciembre del 2018, en una ceremonia realizada en el Zócalo de la Ciudad de México alrededor de las 17:00 horas, ante más de 70 mil ciudadanos, integrantes de los pueblos indígenas del país, llevaron a cabo una ceremonia de “limpia” al presidente Andrés Manuel López Obrador y le entregaron el bastón o báculo de mando que simboliza el poder y la jerarquía de los líderes, y con ello fue el primer presidente que lo recibió.

Entre humo de incienso y copal que sobresalía en el templete instalado en la plancha del Zócalo, se le realizó al mandatario un ritual de “purificación” a la investidura presidencial, y “limpia” a su esposa la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, ceremonia que se denominó “La Puesta de las Flores”, en la que se hicieron plegarias al sol y al ancestro.

El 30 de agosto del 2022, mediante un video realizado por Víctor González, y viralizado en redes sociales, en entrevista a un brujo mayor de nombre Esaú, brujo joven de la región de Los Tuxtlas, comentó que atendió a Rocío Nahle, secretaria de Energía del gobierno de México en ese tiempo.

Los conjuros y hechizos no se ausentarán en 2024, pues el proceso de junio próximo será reñido en varias partes del país, en tiempos electorales regiones como Catemaco y Santiago Tuxtla en el estado de Veracruz, se convierten en lugares populares y concurridos para estos personajes y en la santería habrá de todos los moles y colores.

Ahora en este año electoral, no faltara más de uno, de los políticos y políticas que aspiran a contender a cargos de elección popular que acudan a solicitar ayuda y asesoría de los brujos o hechiceros para lograr salir electos y después triunfadores en el proceso, con protección y apoyo espiritual.

Queda evidenciado que la avaricia y la codicia están presentes en la clase política, que siempre han mantenido un deseo excesivo por la búsqueda de la riqueza, estatus y poder y se apoyan de todos los medios para lograrlo.

Su debilidad por el poder y las riquezas no tiene límite, basta recordar el avión presidencial de Enrique Peña Nieto fue un insulto a los mexicanos, y él que no conocía la satisfacción.

Ello los hunde en el pecado, que registra varias y significativas caras, Por eso, el diablo no se esfuerza demasiado con ellos.

Así las cosas en México…

Y, usted ¿qué opina?

Nos vemos en la próxima.

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