mayo 18, 2024
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Ma. Teresa Medina Marroquín

En 2030 prometerán ‘privarse de la vida’

marzo 3, 2024 | 158 vistas

Ma. Teresa Medina Marroquín.-

 

TAMBIÉN SE DARÁN UN MANO A MANO CON UN TIGRE SIBERIANO

¿A quiénes querrá apantallar la candidata del PRIAN a la Presidencia de la República, firmando sus compromisos con tinta de su propia sangre?

La señora Xóchitl Gálvez anuncia (al paso que van las cosas) que en 2030 las y los futuros candidatos a ocupar el Palacio Nacional se “privarán de la vida” si no cumplieran con sus promesas empeñadas durante las campañas electorales.

Se infiere que, al calor de los inmensos y malos humores públicos (130 millones de mexicanos), semejantes “pactos” pudieran chapotear en ritos sangrientos como aquellos en que los aztecas se deleitaban.

Rituales que “pacificarían”, según esto, las iras de los dioses encarnados en el pueblo, exigiendo a los candidatos terribles “autosacrificios” de sangre, y en un descuido beber la cicuta o hacerse el harakiri.

O incluso que se aventarán un mano a mano con un tigre siberiano en una jaula de “kick boxing”, para demostrarle al mundo entero, y no sólo a todo México, que las promesas de campañas habrán de ser cumplidas, cueste lo que cueste, y sin importar que el terrorífico felino haga un destripadero.

Esto es un indicador clarísimo de que la clase política de este país tiene que llegar a esos extremos teatrales para que los votantes les crean sus compromisos, reduciéndose todo a un ambiente de carpa o de circo, vulgar diversión que muy bien saben los ciudadanos nada tienen de eficaces, pues en la mayor parte de las experiencias públicas fallan.

 

ENTRETENER A LOS VOTANTES PARA MENTIRLES

Lo mismo podría ocurrir en Tamaulipas con las y los candidatos a las diputaciones federales y a las senadurías, y cuyas maniobras faranduleras del pasado pueden alcanzarlos.

Por lo pronto, no hemos detectado que candidatos al Senado como Eugenio Hernández Flores, Olga Sosa, José Ramón Gómez Leal, Francisco Chavira Martínez y hasta la panista Imelda Sanmiguel, tengan intenciones de convertirse en comediantes al estilo Xóchitl Gálvez.

Y es que los códigos de conducta ya es hora que cambien radicalmente, salvo que no hayan entendido que por esas payasadas de “te lo firmo y te lo cumplo ante notario público”, las promesas electorales se volvieran ocurrencias tan absurdas, pues bien sabían que lo menos que querían era cumplirle a la ciudadanía.

Vienen pronto las batallas por las 43 alcaldías de la entidad y las competencias electorales caerían en riegos enormes de que los escenarios de campaña desemboquen en malignas formas de entretenimiento para mentirle a la gente.

Ya a estas alturas, con el nivel asfixiante de corrupción que impera en todo el país, y con la corrupción de alguna manera patrocinada y protegida por el sistema judicial federal y de los estados, las convicciones ideológicas valen un triste cacahuate.

Las intenciones son las de continuar las orgías de corrupción en medio de un sistema fallido y desfondado al que electoralmente todo mundo sabe se le tiene una grave desconfianza.

Un contexto donde fiscalías y juzgados poco o nada hacen por impedir el avance criminal de individuos que como si nada exigen cínicamente ampliar sus privilegios de enriquecerse, mientras que los nuevos gobiernos de los estados se endeudan, restructuran pasivos a plazos muy largos o desesperadamente quizá le meten tijera a diversos programas para priorizar aspectos tan relevantes como la salud pública.

 

EL CANDIDATO MÁS POPULAR VIVE EN LA INCERTIDUMBRE

Mientras tanto a los perpetradores de los escandalosos saqueos a las arcas públicas, corruptos que robaron cientos y miles de millones de pesos, nadie los toca, porque viven protegidos por los amparos de ciertos jueces federales que venden la justicia al mejor postor.

¿Qué les depara a la mayoría de los candidatos cuando peligra el sistema democrático y cuando los pesos y los contrapesos entre poderes se encuentran desequilibrados?

No cabe duda que hasta los candidatos más populares enfrentarán una disputa donde la incertidumbre de ganar las elecciones los harán reflexionar sobre la antipolítica y el agravio de ver al pueblo como a un idiota. No se puede vivir siempre manipulando a los votantes. Estos ya abrieron los ojos.

¡Excelente inicio de semana!

[email protected], @columnaorbe

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