Quien anda en estos momentos como el personaje de “La Bartola” de la famosa canción de Chava Flores, es Guadalupe Taddei, consejera presidente del Instituto Nacional Electoral, que ya siente que se le está haciendo bolas el engrudo para organizar las elecciones judiciales de 2025 con un presupuesto que apenas cubre lo esencial.
El instituto proyecta que necesita al menos la pequeña cantidad de dos mil 197 millones de pesos para boletas y seis mil 822 millones para capacitación electoral, que es un gran incremento en su presupuesto con respecto al destinado para las pasadas elecciones de este año, que han sido hasta el momento las más grandes y caras en la historia de la llamada democracia moderna en México.
Pero en el Congreso de la Unión, escrupulosos con el dinero como son nuestros legisladores, ya le mandaron decir a través del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, que le van a pasar la tijera al presupuesto que propone. Este recorte dejaría fuera temas clave como conteo rápido, debates y voto anticipado.
Ante la posible negativa con respecto al presupuesto proyectado, Guadalupe Taddei también solicitó al Poder Legislativo una prórroga de 90 días para la realización de estas elecciones, que se tienen programadas para el próximo primero de junio de 2025.
A lo que Ricardo Monreal, señaló tajante que la elección judicial, es posible sin que haya una prórroga. Expresó que el principal inconveniente es que se tendría que modificar nuevamente la Constitución, ya que en ella se establece la fecha de la elección, el primer domingo de junio del próximo año.
Así que todo apunta a que ninguna de las propuestas de la consejera presidente, Guadalupe Taddei llegará a buen puerto, al menos sin el apoyo de los legisladores de Morena y sus aliados.
En el interior del INE saben que la organización de la elección de la reforma al Poder Judicial va por mal camino, sin tiempo y dinero suficiente todo parece indicar que no será un parto sin dolor, y se esperan múltiples “batallas legales” después de los comicios.
Además de que las reglas del proceso son complicadas para las elecciones de jueces y magistrados en donde se elegirán 881 cargos a nivel nacional con más de cinco mil 300 candidatos que participarán en la próxima elección.
Esto sumado a la incertidumbre a la hora de elegir a los candidatos que aparecerán en las boletas, después de ver el turbio proceso llevado a cabo por el Senado para la reelección de Rosario Piedra Ibarra como titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en donde no importó eliminar a las candidatas mejor calificadas todo en pro de la línea morenista.
Lo cierto es que a la mayoría de la gente no le importa la reforma al Poder Judicial, mucho menos les interesa quien aparezca en las boletas, eso lo sabe Morena por eso no ve necesario invertir más tiempo y dinero en un proceso que desde su creación va amañado y con los dados cargados.
La próxima elección para reformar al Poder Judicial, será todo menos una elección concurrida, democrática y transparente. Pero, sobre todo, no será una elección generada por la voz popular, aunque el discurso propagandista de Morena asegure lo contrario.