abril 3, 2025
Publicidad
Melitón Guevara Castillo

No aprendemos

febrero 19, 2025 | 163 vistas

Melitón Guevara Castillo

 

Hay momentos que, ante determinados hechos, he llegado a pensar que al ser humano le falla su característica básica: la de pensar, analizar, reflexionar, su libre albedrío para decidir lo bueno y lo malo. Siempre anotamos que la madre naturaleza es maravillosa, que nos brinda más y más elementos que nos permiten sobrevivir… sin embargo, en los hechos, de pronto encontramos que hay elementos que no son renovables, es decir, que un día van a faltar o no serán suficientes.

Cada día somos más las personas que habitamos el planeta y los elementos naturales que nos sirven, de pronto, escasean y por eso la inteligencia ha encontrado sustitutos: por ejemplo, el carbón y el petróleo son fuentes energéticas, pues el desarrollo de la ciencia y la técnica ha encontrado que el sol y los paneles solares nos pueden ayudar y en otros casos se han creado productos sintéticos que sustituyen a los naturales.

 

EL AGUA: PROBLEMA CÍCLICO

Me entero que ya las autoridades están pensando en el tandeo de la distribución del agua en la Ciudad; efectivamente, este proceso ayudó en mucho a paliar la sequía, puesto que el agua es esencial para la vida: en principio hacen notar que la presa Vicente Guerrero está al 65 por ciento de su volumen; y que los mantos acuíferos de la ciudad están normales. Sin embargo, en previsión de volver a sufrir una sequía como el año pasado, ya se prevé reiniciar los tandeos.

Los ciclos de la lluvia se han modificado. La vida humana ha trastornado a la naturaleza. Y es que, cada día, la urbanización va eliminando bosques; la tala inmoderada y la extracción de agua subterránea han perturbado el ciclo de la misma. En ciertos casos hay inundaciones y en otros una tremenda sequía; en ambos casos, los daños materiales y humanos son incalculables. Y en el caso de Victoria, la falta de una cultura del uso correcto del agua, así como la infraestructura obsoleta e inservible provocan que se tire.

En fin, ya vienen los tandeos y, sin la menor duda, las invitaciones para que hagamos oración y pidamos a Dios que llueva.

 

VIDA Y MUERTE

En otro punto no aprendemos tampoco: el cuidado de nuestra vida. Día con día nos enteramos de cómo hay fallecimientos por la diabetes, que cada día la obesidad hace estragos entre los niños. Y la cuestión es muy simple: no nos cuidamos, sabemos que tenemos azúcar, que debemos eliminar o disminuir drásticamente los carbohidratos, hacer dieta, ejercicio y, claro, no descuidar el tomar nuestras pastillas.

Los hechos no se pueden ocultar. La diabetes es la causa directa de fallecimientos, por dar un dato: en 2021 fallecieron 1.6 millones; y en el caso de Tamaulipas, uno de cada diez habitantes tiene diabetes. Y no aprendemos: todo lo queremos arreglar con remedios caseros. Unos comen nopal, otros toman sábila o moringa, pero no cambian sus hábitos alimenticios, que es lo más apropiado. Prefieren una coca cola a un vaso con agua; una hamburguesa a una ensalada.

 

VELOCIDAD E IMPRUDENCIA

Una de las cosas que he aprendido con la vida es que todo tiene su ritmo y su tiempo. En esa coyuntura, lo importante es el tiempo y la forma en que hacemos las cosas. Nos enteramos todos los días de accidentes viales, donde la causa es la velocidad: la prisa pues. Y recuerdo que, en una ocasión, una amiga, presumía que en dos semáforos se maquillaba: ¿Por qué no te levantas cinco minutos más temprano y te maquillas en casa? Me dijo: se pierde la emoción de hacerlo en esas circunstancias. Creo, es lo mismo con aquellos que se vuelan un alto, para llegar a tiempo.

Me sorprende, por ejemplo, los casos de motociclistas que pierden la vida. Hace tiempo venía de El Roble, antes de llegar al Complejo de Seguridad Pública, estaba un cuerpo en medio de la carretera, muerto, era un obrero. Llegado el momento del descanso para comer, dijo a sus compañeros: no tardo, voy a un mandado y se subió a su moto. Por las prisas no hizo el alto correspondiente al incorporarse a la carretera… lo impactó un vehículo y la muerte fue instantánea.

 

ENSEÑANZA DE VIDA

Dice el poeta que todo tiene que ser, ni antes ni después, todo a su tiempo; lo que importa no es llegar antes ni después, es llegar con todos. Ello demanda ser racional, no ser imprudente; pensar antes de tomar una decisión, pero, sobre todo, actuar con racionalidad en todos los casos: cuidar la vida significa tomar decisiones correctas y, sobre todo, ejecutarlas de manera precisa, sin atajos para ahorrar tiempo. Tenemos que aprender a amar la vida, a hacer las cosas correctamente y ajustarnos a los dictados de nuestra conciencia.

Comentarios

MÁs Columnas

Más del Autor

Tentaciones

Por Melitón Guevara Castillo

Tentaciones

Por Melitón Guevara Castillo

El fuero del diputado

Por Melitón Guevara Castillo