En los últimos días y por medio de las diferentes plataformas de comunicación, los productores de granos y apicultores han presentado su inquietud que ya se ha vuelto generalizada, al cuestionarle tanto a los ‘servidores de la nación’, coordinadores del programa y hasta personal de la Secretaría de Agricultura: ¿Cuándo pagarán el apoyo?
Es que, para la segunda mitad de marzo se esperaba la dispersión del único apoyo económico y directo a la productividad de los campos agrícolas del país, pero ya iniciado el presente, las “voces oficiales” se han encargado de decir, sin ser oficial, que hasta mayo habremos de recibir dicho beneficio.
El programa producción para el bienestar es uno de los programas prioritarios de agricultura de la administración federal que encabeza la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo y consiste en la entrega directa de mil 200 pesos por hectárea, hasta 20 hectáreas como máximo en el caso de temporal.
El presupuesto designado para el campo mexicano para este 2025, es de 73 mil 617 millones de pesos y se divide en 17 mil 500 millones pesos para el programa de fertilizantes del bienestar, tres mil 758 millones de pesos para la compra de leche, 12 mil 500 millones de pesos para el programa de precios de garantía y 16 mil 300 millones de pesos para producción para el bienestar, el resto, como nos habremos de imaginar, se devengará en los gastos de operación de la Secretaría de Agricultura.
En el marco del Consejo para el Desarrollo Rural sustentable del distrito número 159, el pasado 25 de marzo, la Liga de Comunidades Agrarias de Tamaulipas planteó la urgente necesidad de que los recursos de este programa, que antes se conocía como Procampo, sean dispersados a las cuentas de los productores.
Lo anterior en razón de que la actividad agrícola en el campo no se detiene y, por supuesto, en razón de que los meses previos a finalizar el año de calendario y fiscal que concluyó, le permitieron a la SADER realizar las consideraciones pertinentes para que los recursos bajen y lo hagan a tiempo.
En el contexto de la realidad del agro tamaulipeco, tenemos que en el norte los cultivos tienen cierto avance, sin considerar que pudiera haber algunas resiembras, pero se requiere oxigenar a los agricultores, que seguramente realizan prácticas de manejo en sus parcelas y en la parte centro-sur las preparaciones para el primavera-verano ya iniciaron.
El informe que presentó la Sader para el caso del Distrito de Desarrollo 159 es que se encuentran revisando los padrones de beneficiarios de estos programas y difundieron la buena noticia de que la operación de los mismos volverá a los Caders, los cuales habían sido abandonados por los campesinos, debido a que, en la administración anterior, el Gobierno federal operó todos los programas en la Secretaría de Bienestar.
Para los municipios de Llera, Victoria, Casas, Padilla, Güémez, Hidalgo, Villagrán, Mainero, San Carlos y San Nicolás, se informó que se cuenta con un padrón de cuatro mil 700 agricultores, los cuales, si los tiempos y pronósticos se cumplen, recibirán su apoyo para sembrar.
No estaría nada mal que los Diputadas y Diputados se dieran una vuelta a las reuniones de los Consejos de Desarrollo Rural que les corresponde, donde, por cierto, de acuerdo a la ley están obligados a asistir, para que de esta manera se involucren en las demandas legítimas del pueblo bueno, como esta inquietud y muchas otras que ahí se exponen o de plano, ahora que para todo presentan exhortos, si no quieren salir del Palacio Legislativo, que desde la tribuna presenten uno, para que la SADER les pague ya a los agricultores.
Hasta la próxima.