abril 4, 2025
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Rogelio Rodríguez Mendoza

Punitivismo inútil y el cinismo legislativo

marzo 19, 2025 | 70 vistas

La crisis de incendios forestales que azota a más de una decena de municipios en Tamaulipas ha sido la excusa perfecta para que algunos diputados hagan lo que mejor saben: vender humo. Y no, no hablo del que consumen las llamas en el monte, sino del que los legisladores generan con iniciativas que no resuelven nada, pero que les permiten simular que trabajan.

Esta vez, la brillante idea de nuestros representantes en el Congreso fue una propuesta para endurecer las penas de prisión contra quienes provoquen incendios, ya sea con dolo o por omisión. El argumento, repetido hasta el cansancio, es que las sanciones actuales son insuficientes y que se necesita un marco legal más severo para disuadir a los culpables. En palabras llanas: más años de cárcel para los responsables.

La propuesta más reciente proviene del diputado Juan Carlos Zertuche, de Movimiento Ciudadano, quien planteó reformas a los artículos 462 y 463 del Código Penal de Tamaulipas. Con ello, se busca castigar con hasta cuatro años de prisión a quienes, por omisión, permitan la acumulación de residuos o el crecimiento descontrolado de vegetación que facilite la propagación del fuego. En los casos donde el incendio sea provocado intencionalmente, la pena podría elevarse hasta siete años.

Ahora bien, dígame usted: ¿realmente alguien cree que aumentar las penas de cárcel evitará los incendios? ¿Acaso las llamas se apagarán con más años de prisión? La respuesta es evidente. Pero como siempre, los legisladores recurren a la estrategia fácil, a la que pueden vender con discursos populistas y frases rimbombantes. El punitivismo es la salida rápida para no meterse en el verdadero problema: la falta de inversión en prevención.

Porque si realmente quisieran resolver el problema, estarían peleando para que cada municipio destine un porcentaje fijo de su presupuesto anual a fortalecer sus cuerpos de emergencia. Ahí está la clave: en el equipamiento de los Bomberos, en la capacitación de brigadas especializadas, en la implementación de campañas de concientización ciudadana y en la adquisición de tecnología para detectar y sofocar incendios en su fase inicial.

Pero no, eso requiere tiempo, esfuerzo y voluntad política. Y ahí es donde la mayoría de los diputados no quiere entrar. Es más fácil hacer ruido con reformas al Código Penal que no se aplicarán de manera efectiva. Porque, siendo honestos, ¿cómo piensan identificar a cada persona cuya omisión contribuya a un incendio? ¿Van a instalar un ejército de inspectores en el monte? ¿Van a montar operativos para vigilar cada terreno baldío?

El punitivismo como política pública es la mayor prueba de la pereza legislativa. Se ha demostrado, en todos los ámbitos, que aumentar penas no resuelve problemas sociales. No ha reducido los delitos, no ha frenado la corrupción y, por supuesto, no detendrá los incendios forestales. Pero mientras tanto, los legisladores seguirán vendiendo esa mentira.

EL RESTO

NUEVO LAREDO, EN EL CENTRO DEL TABLERO POLÍTICO.- Aunque aún faltan tres años para el 2028, la carrera por la gubernatura de Tamaulipas ya está en marcha, y todo apunta a que será una mujer quien encabece la sucesión. Con la oposición prácticamente desdibujada y sin figuras competitivas, el camino parece despejado para que Morena retenga el poder. En ese contexto, los reflectores se han volcado sobre las mujeres morenistas, y una figura destaca por encima del resto: la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal.

Las señales son claras. Durante su tercer informe de gobierno, Américo Villarreal Anaya mencionó varias veces el nombre de Carmen Lilia en su discurso, un gesto que en política nunca es casualidad. Además, en un hecho simbólicamente significativo, Nuevo Laredo será la sede de una sesión legislativa el próximo martes, lo que refuerza la narrativa de que la ciudad fronteriza y su alcaldesa están jugando un papel clave en la configuración del futuro político del estado.

Si algo ha caracterizado a la familia Canturosas es su peso político en la frontera y su capacidad para construir estructuras sólidas. Carmen Lilia ha consolidado su liderazgo y, con el respaldo del Gobierno estatal, su proyección como posible candidata a la gubernatura cobra cada vez más fuerza.

Por lo pronto, hasta ahora, todas las señales apuntan hacia Nuevo Laredo.

ASÍ ANDAN LAS COSAS

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