El cuarto de guerra

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Melitón Guevara Castillo.-

Cada día que pasa me convenzo más que eso de la unidad, de estar unidos, no funciona cuando en un partido están compitiendo por obtener una candidatura. Bien se dice, la unidad es de dientes hacia afuera. Los mensajes en uno y otro sentido son la mejor evidencia: hacia días, por ejemplo, se publicó una fotografía de varios morenistas que hacen alusión a la unidad; pero, después, se difunde en redes sociales datos sobre uno de los, digamos, precandidatos. A menos, puede ser, que sea un acto del adversario, para dividirlos.

En teoría una lucha política debe ser, una lucha de ideas, de argumentos, de propuestas y replicas y contrarréplicas. Una lucha, digamos, de ideología y de principios y planes de trabajo. De esta manera, el ciudadano estaría en mejores condiciones de tomar una decisión sobre a quién elegir como su gobernante o su representante popular. Y, en lugar de eso, lo que vemos, es un cúmulo de autoelogios (los que ofrecen ser honestos) y más y más descalificaciones: lodo, basura… que a veces, vaya pues, no es mentira.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES

De siempre, en la historia política, quienes se enfrentan en una lucha por el poder, han desarrollado técnicas y estrategias con un solo fin: conocer las debilidades y las fortalezas del candidato como el adversario político. Hoy en día, para eso se utilizan como método más conocido y frecuente las encuestas: para conocer el posicionamiento tanto en la población como en territorio. Lo malo, pésimo, es que con más frecuencia se utilizan las encuestas para engañar: por eso, de pronto, vemos una en donde uno de los aspirantes de pronto ya está en primer lugar.

Para conocer las fortalezas y debilidades, hoy en día, se utiliza lo que se llama “Cuarto de guerra”; que es el conjunto de especialistas, expertos, que estudian, analizan, hacen proyecciones y propuestas de acciones. Por decir, cada candidato tiene su agenda, pues buscan obligarlo a que la cambie, precisamente por el tipo de ataques que se enderezan en su contra. Por ejemplo, se acaba de difundir nombres de quienes financian a Maki Ortiz como los antecedentes del equipo de Rodolfo González Valderrama.

AMERICO Y MAKI

Hará cosa de un mes, el senador Américo Villarreal Anaya reclutó a un connotado periodista como su jefe de prensa; ampliamente conocido, digamos por medios y periodistas, cuyo trabajo como tal, no está a discusión. Sin embargo, fue el, en su colaboración periodística el que dio a conocer algunas de las estrategias de Maki Ortiz para forzar que en Tamaulipas Morena seleccione a una mujer; también, hizo público las vinculaciones y compromisos con un empresario que, presuntamente, es quien financia el proyecto político por la gubernatura.

Este tipo de acciones se entiende son parte de una estrategia para descarrillar un proyecto político; significa, entonces, que Américo y sus operadores están convencidos de que, el enemigo (a) a vencer es la exalcaldesa de Reynosa. Y, por las acciones, para unos desaforada, no deja la menor duda de que Maki está, más que convencida, de que en el 2022 estará en la boleta electoral: si no es por Morena, cuentan, puede ser por el Verde y, de pronto, hasta por el mismo PAN.

DESCOBIJAN A RODOLFO

En la lucha por la candidatura de Morena en las distintas encuestas, las que más se difunden sobre todo en redes sociales, en unas aparece Américo Villarreal Anaya como puntero; acaban de aparecer otras, en donde la buena es Maki Ortiz. Son, desde mi perspectiva, encuestas para posicionar. En ellas, Rodolfo González aparece, sí, pero en tercero o hasta en cuarto lugar. Si las encuestas, vamos pues, fueran válidas: ¿Por qué verlo como un enemigo a vencer? Y es que, inicialmente del cuarto de guerra de Héctor Martín Garza enfocaron sus baterías sobre el actual Delegado de Programas de Bienestar Social en la entidad.

Cuando se le designó en lugar de José Ramón Gómez Leal unos se alegraron: se convencieron de que está fuera de la jugada y que su tarea es, precisamente, apuntalar, fortalecer, esa estructura que sirve como base electoral, para quien será el candidato. Sin embargo, pasado los días, hagan de cuenta que el sigue haciendo talacha… y eso, tengo la impresión, hace que se intensifique el fuego amigo, develando los antecedentes de quienes, asumen, son sus operadores políticos y electorales.

SOLO HAY DOS SOPAS

El fuego amigo, en el caso de Morena, puede ser realidad; eso significa, llanamente, que unos u otros, no se sienten seguros, están convencidos de que les pueden comer el mandado. Por eso, sin duda, la necesidad de exponerlos. Y, la otra visión, es que ese fuego puede no ser tan amigo, que puede ser parte de una estrategia perversa de sus adversarios, los panistas, para dividirlos.