Democracia simulada

0
143
Mauricio Zapata.
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Mauricio Zapata.-

El proceso interno de los partidos políticos para seleccionar a sus candidatos a la gubernatura cada vez está más enredado.

Todos los días nos sorprenden con una ‘jalada’ que hace que haya más confusión, y el que ayer estaba como puntero, hoy no aparece. Y el que ayer aparecía hasta abajo, hoy es el ‘favorito’.

Y todos están igual.

Al final, sabemos que no serán ni las bases de los partidos ni el ‘pueblo bueno’ quien decida, sino el ‘dedo mayor’ de cada uno de los institutos políticos.

Es una situación que se da cada seis años.

En el 2016, el PRI que era el partido en el poder, jugó a la democracia interna aceptando a ocho aspirantes. Al final, se decidió que fuera Baltazar en una concesión política generada desde la Secretaría de Gobernación.

Por su parte, el PAN le hizo al ‘Tío Lolo’, en donde en una negociación política se dejó fuera a Leticia Salazar y Carlos Canturosas. Añadiendo a Maki Ortiz, pero a sabiendas que no tenía ninguna posibilidad. Se decidió por Cabeza de Vaca, quien después su partido y él le jugaron a un proceso interno, “compitiendo” contra su amigazo Kiko Elizondo.

Morena “dedeó” a un patiño. El resto decidió por poner a políticos ya definidos sin establecer un proceso definido.

En el 2010, el PRI se cargó en favor de Rodolfo Torre sin proceso de por medio. El PAN dejó fuera a Cabeza de Vaca y las bases “determinaron” que fuera José Julián Sacramento, el aspirante más débil.

Más atrás, en el 2004, el tricolor formuló una interna en donde los Consejeros votaron en una contienda en el Centro Cívico en donde Eugenio Hernández compitió contra Oscar Luebbert quien fue derrotado 9-1.

En ese entonces el panismo era dominado por Gustavo Cárdenas quien fue “elegido” candidato dejando fuera a Cabeza de Vaca y a Diego Alonso Hinojosa.

El resto de los partidos políticos mandaron rellenos escogidos por la “mano de Dios”.

En el 98, el Revolucionario Institucional también le jugó al “tapado” e hicieron una contienda interna con urnas y toda la cosa en una jornada electoral en la que fue favorecido Yarrington que contendió contra Luebert, Sánchez Gochicoa y Diódoro Guerra.

El asunto es que la democracia no llega a los partidos políticos. Y en este 2021-2022 las cosas siguen igual que antes.

No hay que hacernos bolas: por Morena decidirá el humor del presidente López Obrador y por el PAN el gobernador Cabeza de Vaca.

Como dice el refrán: “Para que tanto brinco estando el piso tan parejo”.

EN CINCO PALABRAS.- Ni ellos se la creen.

PUNTO FINAL.- “Lo más consistente de la democracia es su inconsistencia”: Cirilo Stofenmacher.

Twitter: @Mauri_Zapata