Regreso del ‘pantorrillero’ a Tamaulipas

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Felipe Martínez Chávez.
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Felipe Martínez Chávez.-

Al decir de los enterados, no puede venir a Tamaulipas porque tiene orden de aprehensión que le obsequiaron -tardíamente-, los vientos del cambio.

Alguien mencionaba su aparición en diciembre, con amparo en la bolsa, pero se arrepintió. Como dice uno de sus compañeros, “ahora ladra desde el centro del país”.

Se refieren a Alejandro Rojas Díaz Durán, uno de esos “a los que les gusta dar mucha lata”, como lo calificó el 19 de mayo de 2019 en Tampico la entonces jefa nacional morena, Yeidckol Polevnsky.

En esa fecha le impuso el mote de “perro pantorrillero” porque solo muerde en la pantorrilla, “pero no te hace nada”.

-Yo sé que por aquí viene uno de esos que les gusta mucho dar lata, y les voy a decir que alguien que lo conoce bien del partido de donde viene me dijo: Siempre ha sido así, él se dedica a eso… Es un perro pantorrillero porque nada más wiwiwi, muerde la pantorrilla y ni te hace nada.

De vez en cuando se descolgaba por la región asegurando ser paisano, cuando sabe que es oriundo de la Ciudad de los Palacios. Quería hacer “roncha” para su jefe Ricardo Monreal, del cual es suplente en la senaduría.

Llegó a esta tierra a principios del 2019, que a “vender” candidaturas, según los que estuvieron cerca de él.

A todo le tira y a nada le pega. Aspiró a la dirigencia nacional de Morena, pero no alcanzó el “premio mayor”, dijo que sería diputado plurinominal por Tamaulipas y también fue mentira, luego que candidato a Gobernador y resultó falso.

Desde la gran Capital ahora pronostica que perderá Morena la gubernatura con Américo Villarreal. La causa es que no quedó como candidato el emisario del monrealismo.

Datos de los medios de comunicación dicen que el fuereño ha tramitado varios amparos, uno que se le concedió el 26 de julio en contra de “nada”, solo para tratar de rastrear si tenía alguna averiguación luego de atacar furiosamente al gobernador Francisco Javier García.

Otro amparo se le habría concedido a finales del 2021 para no ser arraigado o citado a comparecer.

Tiene una demanda en contra promovida por José Ramón Cabeza de Vaca, pariente del Gobernador, por falsedad de declaraciones, a la que con seguridad no se le ha dado seguimiento. De lo contrario la Fiscalía lo andaría buscando para capturarlo.

Creemos que el señor Rojas volverá a Tamaulipas en la campaña presidencial del 2024, más o menos dentro de dos años, como avanzada de Ricardo Monreal, postulado posiblemente por la coalición PAN-PRI-PRD.

No se ría usted, no es una broma. Alejado del Presidente AMLO desde hace más de un año, el zacatecano es capaz de vender su alma al mismo demonio con tal de alcanzar lo que quiere. Lo hizo en 1998 cuando abandonó el PRI y se fue a PRD para conquistar la gubernatura.

De no ser candidato del PRI o PAN, en lo individual, lo vemos en una alianza de ambos o con la bandera de Movimiento Ciudadano, aparte de posible independiente apoyado por empresarios mexicanos de derecha.

Vemos su centro de operaciones en Zacatecas, que hoy gobierna su hermano David, donde son amos y señores.

Querían un segundo cuartel de activismo y financiamiento, Tamaulipas, pero los dioses de la 4T se lo negaron. No tendrán el gobernador que querían. Tampoco colocaron diputados ni alcaldes.

Como quien dice, la incursión punitiva de Rojas a territorio cuerudo fue un fracaso. Regresó con las “manos vacías” (políticamente) y cargando un desprestigio que no le abonará a la campaña presidencial de su amo.

El único beneficio que consiguió, para él en lo personal, es un título “doctor honoris causa” que le regaló Francisco Chavira. Ese día estrenaron título medio centenar de personajes pintorescos locales y hasta foráneos.

Al siguiente, desde Palacio, se tomó la decisión de darle “cuello” a Estela Chavira como secretaria del Trabajo. Se acabó el encanto con los vientos del cambio. Lo acabó Rojas al venir a “tundirle” cada fin de semana al jefe político, y el dueño de la Universidad del Norte todavía lo premia.

Anticipamos que así será el regreso del pantorrillero a tierras cuerudas, en plan de guerra contra Claudia Sheinbaum.

En Tamaulipas no alcanzarán a imponer (Morena) candidatos a las presidencias, diputaciones locales y federales. Lo harán en el partido que los acepte (decimos que puede ser PRI o PAN), o por la libre).

La divorcio, emancipación -o como se le llame- de la coalición tricolor y celeste, podría venir si pierden cinco de las seis gubernaturas que estarán en juego el cinco de junio, incluyendo la de Tamaulipas. Sus jerarcas se darán cuenta que no tiene objeto seguir juntos.

Jueves de sesión del Instituto Electoral de Tamaulipas. Tratarán el tema de juicio sancionador especial en contra del delegado de Programas Sociales, Rodolfo González Valderrama, del gobernador Francisco Javier García y funcionarios de Comunicación Social del Gobierno por posible uso indebido de recursos públicos.

¿Qué va a pasar? Nada. Quedarán exonerados por falta de elementos. La sangre no llegará al río.